No es que sea precisamente ningún secreto que el principal objetivo de la Dirección General de Tráfico es el de aumentar constantemente la seguridad tanto en nuestras carreteras como nuestros núcleos urbanos en lo que se refiere al tráfico de vehículos. En este sentido, es habitual que la DGT vaya reformando algunas de sus normativas a medida que los tiempos van cambiando.
Y una de las medidas pretende instaurar la Dirección General de Tráfico y qué más polémica están generando es la que se refiere a la renovación del carné de conducir de los más mayores en España, es decir, de los que tienen más de 65 años. La idea es que, a diferencia de lo que ocurre ahora, cuando los mayores de 65 años tienen que renovar el carné cada cinco años, es que sea a partir de los 70 años cuando este grupo de edad tenga que renovar el carnet cada dos años.
El argumento por parte de este organismo para intentar implementar esta medida es que, según la DGT, casi el 30 % de los fallecidos en nuestro país a causa de accidentes de tráfico lo conforman mayores de 65 años.
La injusticia de la normativa que pretende instaurar la DGT
En este sentido, no ha sido otro que Marcelo Cornellá, presidente de FEDEPEM, la Federación Española para la Defensa de las Personas Mayores, el que ha dado su opinión en una entrevista en la Cadena Cope haciendo evidente que, según su opinión, esta medida no es precisamente justa.
“No tendríamos que poner el listón en la edad, sino en la capacidad que tenemos para poder conducir. Creo que si las pruebas psicotécnicas fueran más serias, reduciría el tema de los accidentes”, ha apuntado.
Uno de sus argumentos en contra de esta medida llega por parte de Cornellá pasa por los jóvenes al volante que, en su opinión, son más peligrosos que los más mayores: “¿Qué hacemos con aquellos que son más jóvenes y conducen bajo el efecto del alcohol o drogas? ¿No sería bueno hacer un test de drogas cuando tú haces el psicotécnico y saber si esa persona es un peligro?", apunta.