No es que sea precisamente ningún secreto que es uno de los principales motivos de preocupación tanto del gobierno como de la gran mayoría de ayuntamientos en nuestro país, especialmente los de las grandes ciudades, es implementar la denominada movilidad sostenible.

La idea en un futuro no muy lejano es que los coches y las motos vayan perdiendo poco a poco protagonismo en las grandes ciudades españolas, al menos todos aquellos modelos que contaminen por encima de lo deseado.

De esta forma, los planes del gobierno pasan por, por un lado, incentivar la renovación del parque móvil en España intentando que desaparezcan los modelos más antiguos y que las ventas de los modelos 100 × 100 eléctricos aumenten y, por otro, intentar que el centro de las grandes ciudades sea cada vez un territorio menos habitual para los coches.

 

Dentro de estos planes se establece precisamente el plan de las zonas medioambientales, en la que las etiquetas de la DGT se ha convertido en las verdaderas protagonistas en los últimos tiempos en nuestro país. Sin embargo, en los últimos días se ha puesto encima de la mesa una nueva posibilidad que, desde luego, provocaría un cambio evidente en la manera de moverse por parte de mucha gente en las grandes ciudades.

La nueva Ley de Movilidad Sostenible propone una tasa por circular por el centro de las grandes ciudades

La semana pasada se aprobó en el Consejo de Ministros la nueva Ley de Movilidad Sostenible, una nueva ley que está pendiente de aprobación en las Cortes Generales y que podría entrar en vigor ya en 2023. Uno de los puntos que me has dado de qué hablar en esta nueva ley de movilidad sostenible es que en el texto se incluye la posibilidad de que, todos aquellos ayuntamientos que hayan instaurado la normativa de la zona de bajas emisiones puedan cobrar una tasa a según qué vehículos que circulen por dicha zona.

Evidentemente no se especifica aún nada en cuanto a la cantidad que podrá cobrar cada ayuntamiento y al motivo por el cual podrá hacerlo, pero es evidente que los planes en este sentido van dirigidos a que cada vez sean menos los conductores que opten por coger el coche y circular por el centro de las ciudades, dándose prioridad al transporte público o a vehículos que no contaminen.

 

Una idea en la que el Sistema Nacional de Movilidad Sostenible, un nuevo organismo que pretende crea el Gobierno con el que pretende facilitar la cooperación entre Estado, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, será determinante.