No es que sea precisamente ningún secreto que Seat no está pasando por su mejor momento comercial de nuestro país en el resto de mercados europeos. De hecho, la marca española es el fabricante que peor rendimiento está teniendo los últimos tiempos dentro del grupo Volkswagen en comparación con el que tenía hace unos años.
Es más, a diferencia también de lo que ocurrió hace un tiempo, en el que España era el mejor mercado para Seat, ni tan siquiera en su mercado natal la marca española puede presumir de ser una marca líder. Son varios los factores que explican la caída desear, entre ellos el hecho de que tenga un catálogo mucho más corto reducido el que tenía hace un tiempo y, sobre todo, que tenía varios modelos dentro de ese catálogo reducido que no están teniendo éxito que se esperaba.
El ejemplo más evidente y más sangrante para la marca es el León, un modelo que ha pasado de ser el auténtico Top ventas en nuestro país a ser un modelo que ha estado, en este pasado mes de febrero, incluso muy cerca de quedarse fuera del Top 100 en España, algo impensable hace un tiempo.
El Seat Tarraco, un modelo en el punto de mira
Pero en León no es el único Seat que lo está pasando mal. Y es que, si bien es cierto que el Arona, el Ateca y el Ibiza siquiera encontrado su hueco en nuestro mercado, el Tarraco, el SUV más grande de la marca española, sigue sin dar el rendimiento que se esperaban en el fabricante cuando salió al mercado hace ya un tiempo.
Por mucho que tanto en la marca española como en Volkswagen sepan muy bien que los sur de este tamaño no es que tengan precisamente un mercado enorme en Europa, cuentan desde el entorno de Seat que el futuro de este Tarraco no está ni mucho menos garantizado.
Si bien es cierto que todo apunta a que este modelo va a recibir una actualización de mitad de ciclo dentro de poco para alargar así su vida comercial unos cuantos años más, no son pocos los que aseguran que esta generación del Tarraco, la primera, no tendrá continuidad en un futuro, al menos no con el concepto actual que tiene este coche.
Entre otras cosas además porque los planes de el grupo Volkswagen pasan por la electrificación de buena parte de sus marcas, por lo que se hace extraño que el Tarraco, un modelo que ya en su versión de combustión no ha triunfado, acaba teniendo una versión 100 × 100 eléctrica.