En Mazda son los primeros en reconocer las dificultades que tienen el mercado europeo. Y no precisamente porque sus modelos no sean modelos muy a tener en cuenta, sino porque los japoneses compiten en un terreno realmente delicado: un terreno en el que sus modelos se quedan a medio camino entre los modelos generalistas y los modelos premium.

Si bien es cierto que Mazda no puede presumir de un nivel de calidad que tienen marcas como Mercedes, Audi o BMW, también es más que cierto que sus modelos sí que están varios escalones por encima de los modelos de marcas como Opel, Peugeot, Seat o Kia, entre muchas otras.

 

Y es precisamente ese terreno de juego el que está dominado desde hace ya muchos años por uno de los grandes marcas de la industria: Volkswagen. El fabricante alemán, como ocurre también en el caso de Mazda, sitúa sus modelos un escalón por encima de los generalistas sin que estos tengan los altos precios de las tres premium alemanas.

La nueva estrategia de Mazda que puede ser mortal para Volkswagen

Es por eso que, teniendo en cuenta además que la marca japonesa no tiene un catálogo de modelos tan amplio como el que tiene Volkswagen, los asiáticos han optado por empezar a aplicar una estrategia diferente, una estrategia más agresiva para convertirse así en una marca aún más premio.

No es que sea precisamente ningún secreto de la Unión Europea ha obligado a todas y cada una de las marcas que venden sus modelos en Europa a ofrecer una garantía mínima de fábrica de dos años. Si bien es cierto que Mazda podría haber optado por aplicar los dos años de garantía de fábrica en sus modelos, la marca japonesa ha ido varios pasos más allá y ha optado por ampliar esta hasta ni más ni menos que los seis años o los primeros 150.000 kilómetros, lo que ocurra antes.

 

Como suele ser habitual también en estos casos, si uno de sus modelos cambios de propietario, el nuevo propietario seguirá manteniendo la garantía en los años restantes. Una estrategia muy atractiva que puede provocar que modelos como el Volkswagen Golf, el rival directo al Mazda 3, vean como sus ventas van cayendo a la vez que las del modelo japonés van aumentando.

Saben en la marca asiática que no va a ser nada fácil recortarle en cuanto a ventas a la marca alemana, pero este tipo de estrategias que se alejan de los descuentos habituales y de las promociones constantes, no hará otra cosa que aumentar el carácter premium esos modelos, y con ello también su nivel de marca dentro del mercado.