Mazda es una de las marcas que se encuentra en uno de los terrenos más complicados dentro de la industria actualmente. Entre otras cosas porque, como le ocurre también a Volkswagen, una marca que eso se cuenta con una cuota de mercado mucho mayor que la que tienen los japoneses, los de Hiroshima se encuentran a medio camino entre una marca generalista y una premium, con algunos modelos, eso sí, más cerca de los premios que de los generalistas.

Teniendo en cuenta que no es un terreno de juego sencillo, entre otras cosas porque la gran mayoría de los modelos de Mazda tienen un precio muy superior a la media de los generalistas pero tampoco cuentan con la tecnología y con las prestaciones que tienen los modelos similares de marcas premium, cada lanzamiento del fabricante se recibe con muchas expectativas por parte de su comunidad de seguidores.

 

Y uno de los más estables que hablar es un modelo que, al menos de momento, solo se va a poner a la venta en el mercado norteamericano, es decir, en Estados Unidos y el de Canadá. Un mercado en el que ya no se vende precisamente la versión familiar del Mazda 6 al que este nuevo CX-90 va a sustituir.

El Mazda CX-90, un SUV con aires de premium para Norteamérica

Si bien es cierto que en Estados Unidos y en Canadá se comercializa actualmente el CX-50, un SUV ya de grandes dimensiones, este CX-90 se posicionan a un escalón por encima, convirtiéndose así el primer sur de la marca japonesa con capacidad de hasta siete plazas.

Un modelo que contará con lo último en tecnología del fabricante japonés y que, además contará también con, al margen de una versión de gasolina con sistema de micro hibridación, una nueva versión híbrida enchufable que lo convertirá en una opción perfecta tanto para el día a día teniendo en cuenta que podría circular muchos kilómetros en modo 100 × 100 eléctrico así como una opción perfecta para largos viajes por cancelas y autopistas en familia.

 

Cabe destacar que es uno de los puntos fuertes de este modelo, pensado especialmente para un mercado tan característico como es el norteamericano, es que, independientemente de la versión de motor elegida, todos contarán con un sistema de tracción a las cuatro ruedas.

De momento Mazda no tiene pensado comercializar este modelo las carreteras del viejo continente, entre otras cosas porque saben que es un SUV de estas dimensiones y con estas características no tendría precisamente una foto de mercado enorme en Europa.