El inicio de temporada en MotoGP no está siendo el esperado para Marc Márquez, y las primeras críticas ya han llegado desde dentro de su propio equipo. Gigi Dall’Igna, máximo responsable técnico de Ducati, ha lanzado un mensaje claro tras las últimas carreras: “Faltan resultados”.

El aviso no va solo dirigido al español, sino también a Pecco Bagnaia, pero el foco se intensifica sobre Márquez por las expectativas que, desde Borgo Panigale, tienen puestas en él, después de haber ganado el pasado mundial con una superioridad insultante.

Un arranque que está debajo del nivel esperado

Y es que Ducati no está dominando como se preveía. La GP26 no ha conseguido marcar diferencias en este inicio de campeonato, y eso ha permitido que Aprilia se sitúe por delante en ritmo y resultados de forma contundente.

Marc Marquez
Marc Marquez

La realidad es que Márquez aún no ha logrado encontrar la regularidad necesaria para pelear por el título. Las caídas, la falta de victorias en carreras largas y la distancia en la clasificación complican su candidatura al Mundial de 2026. De este modo, la presión aumenta. Ducati necesita que sus pilotos den un paso adelante inmediato si quieren revertir la situación y competir de verdad por el campeonato de este año.

Dall’Igna señala a sus pilotos sin rodeos

El mensaje de Gigi Dall’Igna no deja margen a la interpretación. El equipo considera que el potencial de la moto está ahí, pero que no se está traduciendo en resultados en pista. Y es que el ingeniero italiano ha reconocido abiertamente que la competencia está por delante, algo poco habitual en Ducati en los últimos años. Sin embargo, no está tan por detrás como para que Aprillia se lleve este campeonato de la forma en la que lo está haciendo.

Además, el rendimiento de Aprilia ha elevado el listón, obligando a Ducati a responder tanto a nivel técnico como en pista de la mano de sus pilotos. Así pues, Marc Márquez entra en una fase decisiva de la temporada. Con el Mundial cada vez más complicado, las palabras de Dall’Igna marcan un punto de inflexión, porque ya no basta con ir bien, ahora toca ganar y recortar distancia con Martín y Bezzecchi.