Como suele ser habitual durante estas fechas cada año, desde Hacienda han dejado muy claro que ha arrancado la campaña de la Renta 2023. De esta forma, ha llegado el momento de que cada ciudadano pase cuentas con el Estado, un trámite anual que en algunas ocasiones acaba convirtiéndose en un auténtico dolor de cabeza.

Cabe destacar que no todos los trabajadores deben realizar la declaración de la renta, sino aquellos que sean  mayores de edad y que hayan ingresado más de 22.000 € durante el pasado año 2022 procedentes de un único pagador o 14.000 € en el caso de que sea procedentes de varios pagadores.

 

En este sentido, como bien saben los que se han comprado un coche eléctrico o un híbrido enchufable, es decir, un modelo que pueda presumir de lucir la etiqueta CERO de la DGT, en el pasado 2022 y, sobre todo, se hayan acogido a las ayudas del Plan MOVES del Gobierno, el plan que busca precisamente aumentar las ventas de este tipo de modelos, estas ayudas entra también en la declaración de la renta, por lo que evidentemente no es una buena noticia para quien las haya pedido.

Las ayudas del Plan MOVES entran en la renta de 2023

Teniendo en cuenta que Hacienda considera que este tipo de ayudas como ganancias patrimoniales, es obligatorio que queden grabadas en la base imponible general. Como ocurre con otros tantos ingresos, es muy difícil calcular exactamente qué tanto por ciento de estas ayudas recibidas se deberá devolver al Estado, pero, tal y como han apuntado desde el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), lo habitual es tener que devolver entre un 20 y un 30 % de la ayuda recibida.

Eso sí, como suele ser habitual también en estos casos, aquellos ciudadanos que hayan obtenido unos ingresos mayores deberán devolver también una mayor cantidad de las ayudas, siendo hasta casi la mitad de las ayudas recibidas para aquellos que hayan ingresado de 60.000 hasta 300.000 euros y por encima de esta última cantidad.

 

Teniendo en cuenta que la ayuda máxima del Estado para la compra de modelos con etiqueta CERO puede llegar a ser de hasta 7.000 €, es probable que muchos de los que se hayan acogido a estas ayudas tengan que devolver casi la mitad, es decir, más de 3.000 €.

Evidentemente, no es una buena noticia para los que se hayan beneficiado de estas ayudas, pero la parte positiva en este sentido es que, más allá de que se tenga que devolver buena parte de la ayuda recibida, el resto sí que ha servido para abaratar el coste de un coche eléctrico, una compra que sigue siendo aún una opción arriesgada en España.