Si hay una marca que ha revolucionado el mercado del automovilismo a nivel global en los últimos años esa no es otra que Tesla. Y es que, si bien es cierto que otras marcas premium como Mercedes, BMW o Audi levan también años apostando por la electrificación de sus modelos, el nivel de avances en materia de tecnología aplicada a los motores y a las ayudas a la conducción que han implementado los de Elon Musk es muy superior.

Y es que Tesla no es tan sólo un fabricante exitoso por tener una gama de modelos exclusivamente eléctricos, sino por ser un fabricante que está en un constate desarrollo de nuevas fórmulas y tecnologías que hagan de la conducción algo más seguro y eficiente.

Es por eso que muchos se han quedado con la boca abierta al saber que uno de los avances que desde luego cambiaría el segmento de los eléctricos no lo está llevando a cabo Tesla, sino Ford.

Ford trabaja en un sistema que, si se acaba asentando, marcará un antes y un después en los eléctricos

Y es que no es que sea ningún secreto que uno de los puntos débiles de los cien por cien eléctricos es el tiempo de carga de sus baterías. Es cierto que los mejores fabricantes ya trabajan en diferente sistemas para que este tiempo sea menor, ya sea con una capacidad mayor de las baterías (lo que implica tener que acudir menos veces al cargador), o con cargadores más potentes.

Sin embargo, en Ford, en un proyecto en colaboración con Universidad de Purdue, en Indiana, Estados Undios, están centrando sus esfuerzos en el cable que recarga las baterías. Y es que uno de los problemas que implica aumentar la potencia de los cargadores es el posible calentamiento del cable.

De ahí que en este proyecto se trabaje en un sistema que incorpore un agente refrigerante líquido que evita este sobrecalentamiento: “La carga más rápida requiere más corriente para viajar a través del cable de carga; cuanto mayor sea la corriente, mayor será la cantidad de calor que se debe eliminar para mantener el cable en funcionamiento”, ha apuntado un alto ejecutivo del equipo Investigación e Ingeniería Avanzada de Ford, Michael Degner, en declaraciones recogidas por el medio Autobild.

Y ha ido más allá: “Mi laboratorio ha ideado una solución para situaciones en las que las cantidades de calor que se producen están más allá de las capacidades de las tecnologías actuales”.

Si bien es cierto que tanto desde Ford como desde el proyecto se apunta que este sistema está aún en fase de pruebas y que será durante los dos próximos años cuando se testará, si acaba teniendo éxito será una autentica revolución. Entre otras cosas porque, según los ingenieros involucrados en el proyecto, los tiempos de carga se reducirían así hasta lo que tarda en llenarse un depósito convencional de gasolina o diésel.