Durante dos décadas, el Hyundai Tucson ha pasado de ser un SUV secundario a convertirse en uno de los pilares de la marca. Su éxito ya no admite discusión. Sin embargo, todavía le faltaba un paso para mirar al Toyota RAV4. La próxima generación parece dispuesta a darlo sin complejos.
El nuevo Tucson romperá con el modelo actual. Hyundai abandona parte de sus formas redondeadas y propone una carrocería más cuadrada, musculosa y contundente. La influencia de la familia Ioniq resulta evidente. También aparecen detalles tomados del prototipo Crater, aunque adaptados a un vehículo pensado para familias y carreteras europeas.
El próximo Hyundai Tucson parece llegado del futuro
La parte delantera estará presidida por una tira luminosa horizontal. Detrás aparecerá un corte en las ventanillas, cercano al utilizado por el futuro Ioniq 3. Los pasos de rueda ganarán protagonismo y las aristas serán más marcadas. El resultado roza la estética cyberpunk, pero conserva una imagen reconocible y comercial.
El cambio importante continuará dentro. Hyundai colocará la instrumentación sobre el salpicadero y dentro del campo visual del conductor. No llegará al planteamiento panorámico del BMW iX3, aunque permitirá consultar la información sin apartar la mirada. La pantalla multimedia central utilizará la nueva tecnología Pleos desarrollada por el grupo coreano.
El volante será similar al estrenado por el Ioniq 6, salvo en el acabado N Line. La consola se unirá con el reposabrazos y creará una separación entre conductor y acompañante. El interior futurista apostará por buenos materiales, iluminación y una presentación más sofisticada que la generación saliente.
Hyundai todavía no ha detallado las dimensiones ni las cifras mecánicas definitivas. Sí parece claro que Europa conservará una gama ampliamente electrificada. Habrá versiones microhíbridas, híbridas autorrecargables y híbridas enchufables. El diésel desaparecerá definitivamente.
Tendremos que esperarlo hasta 2027
Esta variedad será fundamental frente al RAV4. Toyota domina desde hace años la tecnología híbrida y disfruta de una reputación de fiabilidad. Hyundai necesita responder con consumos, buen espacio y precios competitivos. A cambio, el Tucson ofrecerá una imagen más atrevida, tecnología y posiblemente más opciones mecánicas para públicos diferentes.
Incluso podría aparecer un Tucson N híbrido como buque insignia. Sería el heredero espiritual del desaparecido Kona N y acompañaría al Ioniq 5 N. Antes llegará la gama. Su presentación podría celebrarse en octubre, durante el Salón de París, y su desembarco se espera para el primer semestre de 2027.
