Kia ha dado un paso decisivo en la evolución de uno de los modelos más importantes de su gama con la renovación de su SUV compacto más vendido. Un modelo clave para la marca en Europa que se actualiza de forma profunda, no solo en diseño y tecnología, sino también en su oferta mecánica, ahora más amplia y diversificada que nunca. Aun así, pese a la relevancia de este lavado de cara, su llegada a España y al resto del mercado europeo todavía no tiene fecha oficial confirmada.
No es ningún secreto que este SUV ha sido fundamental en la estrategia de electrificación de Kia. Su éxito se ha basado en una fórmula equilibrada que combina tamaño contenido, buena habitabilidad, costes de uso razonables y una gama mecánica adaptada a distintos perfiles de conductor. Con esta renovación, la marca coreana busca reforzar esa posición ofreciendo más opciones y un planteamiento todavía más completo.
Por ahora, Kia no ha concretado cuándo comenzará la comercialización de esta nueva versión en Europa. Todo apunta a que su desembarco no se producirá antes del verano de 2026, por lo que el modelo actual seguirá siendo la referencia en los concesionarios durante los próximos meses, mientras el renovado se prepara para tomar el relevo.
Diseño actualizado y mayor carga tecnológica
El nuevo modelo adopta un lenguaje de diseño más moderno y alineado con los últimos lanzamientos de Kia. El frontal presenta una imagen más afilada, con ópticas rediseñadas y una firma lumínica más reconocible, mientras que los paragolpes y detalles exteriores refuerzan una estética más tecnológica y sofisticada. El conjunto transmite una sensación de producto más maduro sin perder la identidad que lo ha hecho tan popular.

En el interior, el salto cualitativo es notable. El salpicadero se reorganiza para integrar un sistema de pantallas panorámicas, con instrumentación digital y multimedia unificados en un mismo conjunto visual. La calidad percibida mejora gracias a nuevos materiales y acabados, mientras que la ergonomía se mantiene como uno de los puntos fuertes del modelo.
Cabe destacar que el equipamiento tecnológico da un paso adelante, con una mayor presencia de asistentes a la conducción y sistemas de seguridad activa, reforzando su posicionamiento frente a rivales de última generación.
Una gama mecánica amplia
Uno de los aspectos más relevantes de esta renovación está en la oferta mecánica. Kia apostará por una gama claramente diversificada, pensada para cubrir desde usuarios que buscan eficiencia sin enchufe hasta quienes priorizan la electrificación total. La versión híbrida convencional contará con una potencia de 127 CV, manteniendo un enfoque racional y eficiente para un uso diario mayoritariamente urbano y periurbano.
Por encima se sitúa la variante híbrida enchufable, que desarrolla 168 CV y ofrece hasta 64 kilómetros de autonomía eléctrica homologada. Esta configuración permite realizar desplazamientos diarios en modo eléctrico sin recurrir al motor térmico, manteniendo la versatilidad de un sistema híbrido para viajes largos.
La novedad llega con la versión 100 % eléctrica, que se consolida como una alternativa real dentro de la gama. Esta variante ofrece una potencia de 201 CV y homologa hasta 467 kilómetros de autonomía máxima, cifras que la sitúan en una posición muy competitiva dentro del segmento de los SUV compactos eléctricos.
Espera hasta 2026 para Europa
Lo destacable en este caso es que, pese a contar ya con una gama mecánica claramente definida, la llegada de esta nueva generación a España y al resto de Europa sigue siendo una incógnita. Kia no ha comunicado fechas concretas, pero las previsiones más realistas apuntan al verano de 2026 como el escenario más probable para su lanzamiento en el mercado europeo.
Hasta entonces, el modelo actual seguirá desempeñando un papel clave en la gama. Cuando la nueva versión llegue, lo hará con argumentos reforzados en diseño, tecnología y electrificación, preparada para seguir siendo uno de los modelos más importantes de Kia y una referencia dentro de su categoría.