La electrificación del automóvil entra en una nueva fase con la llegada de modelos concebidos para ampliar el acceso al coche eléctrico en Europa. En este escenario, Volkswagen ha iniciado la cuenta atrás para el lanzamiento del nuevo ID. Polo, un utilitario que se fabricará en la planta de Martorell (Barcelona) y que aspira a convertirse en uno de los eléctricos más asequibles del mercado.

Su desembarco está previsto para la primavera de 2026 con un precio de partida anunciado de 25.000 euros. Sin embargo, la aplicación de incentivos como la ayuda Auto + permitirá rebajar de forma notable esa cifra en determinadas condiciones, situando el coste final por debajo de los 20.000 euros. Esta combinación de producción nacional y apoyo público refuerza su papel como modelo estratégico dentro del proceso de transición energética.

Producción en España y nueva generación eléctrica

El ID. Polo marcará el inicio de una nueva etapa dentro de la familia ID, con un total de seis lanzamientos eléctricos previstos por la marca a lo largo de 2026. La fabricación en Martorell consolida la transformación industrial del grupo en España, donde la electrificación ya es una prioridad estructural.

El modelo se ofrecerá en tres niveles de potencia: 85 kW (116 CV), 99 kW (135 CV) y 155 kW (211 CV). Posteriormente llegará una versión GTI con 166 kW (226 CV), orientada a un perfil más dinámico. Esta diversificación permitirá cubrir distintas necesidades dentro del segmento urbano y compacto.

El Volkswagen ID.Polo apunta a ser un éxito

Las dos variantes de acceso emplearán la batería de menor capacidad, con una autonomía estimada en torno a los 300 kilómetros. La versión de 155 kW incorporará un paquete de 52 kWh que permitirá alcanzar hasta 450 kilómetros bajo ciclo de homologación, pendiente de validación definitiva. Estas cifras sitúan al modelo en una posición competitiva frente a otros eléctricos urbanos.

No es ningún secreto que el precio sigue siendo el principal obstáculo para la adopción masiva del coche eléctrico. La estrategia de Volkswagen combina producción optimizada, simplificación técnica y ayudas públicas para acercar esta tecnología a un público más amplio.

Eficiencia técnica y contención de peso

Uno de los aspectos más relevantes del nuevo ID. Polo es el trabajo realizado en la arquitectura del sistema motriz. Los tres motores comparten aproximadamente el 95 % de sus componentes, diferenciándose en la relación de transmisión y en la configuración interna del rotor en la versión más potente. Esta estandarización permite reducir costes y simplificar procesos productivos.

El conjunto formado por motor e inversor de pulsos integrado, desarrollado internamente, presenta un diseño compacto que limita su peso a unos 75 kilogramos. Gracias a este planteamiento, el vehículo completo mantiene una masa aproximada de 1.500 kilogramos, una cifra contenida dentro del panorama actual de eléctricos de batería.

Volkswagen aspira además a lograr consumos especialmente ajustados. El objetivo técnico se sitúa en torno a los 13 kWh cada 100 kilómetros en uso real de carretera, un registro que reforzaría su eficiencia global y contribuiría a optimizar la autonomía disponible.

Las primeras impresiones internacionales destacan un comportamiento equilibrado y una sensación de aplomo superior a la que cabría esperar por tamaño. Lo destacable en este caso es que el modelo combina dimensiones urbanas con una percepción dinámica más cercana a segmentos superiores.

Con una estrategia basada en la producción nacional, la racionalización técnica y el apoyo de incentivos como Auto +, el ID. Polo se posiciona como uno de los proyectos más ambiciosos para democratizar el coche eléctrico en Europa. Su llegada en 2026 marcará un punto de inflexión en la oferta accesible dentro del segmento utilitario electrificado.