Desde hace ya muchos años son muchas las marcas las que tienen muy claro que el futuro de sus fábricas pasa por construir coches 100 × 100 eléctricos. De hecho, esta es la idea que se tiene en la inmensa mayoría de fabricantes, entre otras cosas porque las diferentes instituciones gubernamentales así lo han decidido, como es el caso de la Unión Europea en el viejo continente.

Viendo las cifras de ventas que está logrando los eléctricos en Europa y a nivel mundial, es evidente que la cuota de mercado de este tipo de coches es cada vez mayor y que, por ejemplo, tal y como apuntar en el último informe de la Agencia Internacional de Energía, uno de cada cinco coches nuevos que se está vendiendo en este 2023 es un eléctrico.

 

Esta misma agencia es la que ha apuntado en el mismo informe que, según sus cálculos, dentro de apenas siete años, es decir, en 2030, el número de coches eléctricos que circulan por las carreteras a nivel mundial se habrá multiplicado por 10 respecto a la actual.

Las dudas del coche eléctrico a nivel mundial

Pero el problema de este tipo de tecnología es que es una tecnología completamente diferente no tan solo en lo que se refiera su fabricación, sino en su uso diario. Por mucho que los últimos tiempos estén llegando coches eléctricos a los diferentes mercados con precios muy bajos, especialmente aquellos eléctricos que llegan desde China, el hecho de que recargar un coche eléctrico no sea tan fácil como implica rellenar un depósito de gasolina y que, por otro lado, la red de cargadores públicos sea un muy deficiente la inmensa mayoría de mercados a nivel mundial está provocando que los eléctricos sean el tipo de coches con muy poca cuota de mercado actualmente.

 

Es más, teniendo en cuenta que algunos de los eléctricos más vendidos en Europa son modelos de Tesla, que no son modelos precisamente baratos, evidencia que, al menos de momento, el perfil de conductor que va a por un eléctrico que es un conductor de un poder adquisitivo alto o muy alto y que se puede permitir el lujo de carga su coche en casa, lo que implica que a su vez tiene garaje particular, algo que la inmensa mayoría de españoles no tienen.

No es casualidad entonces que sean muchas las voces de grandes marcas como Toyota, Ford, Mercedes o Honda las que en los últimos tiempo se están empezando a dejar muy claro que las expectativas que tenían con los eléctricos hace apenas unos años no se están cumpliendo, y que realmente va a ser muy difícil que la transición se complete tal y como estaba previsto.