El avance de los fabricantes chinos en el mercado global del automóvil es cada vez más evidente. En pocos años han pasado de ser actores secundarios a convertirse en protagonistas de la transición hacia la electrificación. Entre ellos destaca especialmente BYD, una compañía que ha conseguido expandirse rápidamente gracias a una estrategia centrada en la tecnología eléctrica y en una oferta de modelos competitivos en precio.

La marca ha reforzado su presencia en Europa durante los últimos años, introduciendo vehículos en diferentes segmentos y ampliando su red comercial. En mercados como el español, sus concesionarios han comenzado a registrar un crecimiento constante de visitas y ventas, impulsado por modelos eléctricos e híbridos enchufables que buscan competir directamente con fabricantes tradicionales del continente.

En este contexto de expansión, BYD también ha puesto su atención en uno de los tipos de vehículo más populares en Japón: los llamados kei cars. Este tipo de automóvil compacto forma parte de la vida cotidiana en el país asiático y se ha convertido en una solución práctica para la movilidad urbana en ciudades con alta densidad de población.

El éxito de los kei cars en el mercado japonés

Los kei cars son vehículos extremadamente compactos diseñados para adaptarse a las particularidades de las ciudades japonesas. Sus dimensiones reducidas, su bajo consumo y su facilidad para circular y estacionar en espacios limitados los han convertido en una categoría esencial dentro del mercado automovilístico del país.

En Japón no se trata de una tendencia pasajera. Este segmento representa una parte muy significativa de las ventas totales de automóviles. Solo en 2025, los kei cars superaron el millón y medio de unidades vendidas, una cifra que refleja su enorme popularidad entre los conductores.

BYD Racco

Las razones de su éxito son diversas. Por un lado, las grandes ciudades japonesas presentan un espacio muy limitado para el estacionamiento y la circulación. Por otro, este tipo de vehículos suele beneficiarse de costes de mantenimiento más bajos y ventajas administrativas que los hacen especialmente atractivos para el uso cotidiano.

El diseño de los kei cars también responde a una filosofía muy concreta: maximizar el espacio interior dentro de unas dimensiones exteriores muy compactas. Por eso muchos de estos modelos presentan carrocerías altas y formas cuadradas que permiten aprovechar mejor el habitáculo.

Un pequeño eléctrico pensado para el uso urbano

Dentro de este segmento, BYD ha presentado recientemente el Racco, un modelo urbano completamente eléctrico que mantiene las características típicas de los kei cars. Se trata de un vehículo pensado principalmente para la movilidad diaria en entornos urbanos.

El modelo mide aproximadamente 3,4 metros de largo, 1,47 metros de ancho y 1,80 metros de alto. A pesar de su tamaño compacto, el interior está configurado para transportar hasta cuatro ocupantes. Su diseño exterior apuesta por líneas rectas y una carrocería alta que favorece el aprovechamiento del espacio.

En el apartado mecánico, el Racco incorpora un motor eléctrico de 27 caballos de potencia. Aunque esta cifra puede parecer modesta en comparación con otros vehículos, resulta suficiente para el uso urbano al que está destinado el modelo. Su planteamiento prioriza la eficiencia energética y la facilidad de conducción en ciudad.

El vehículo se ofrecerá con dos opciones de batería. La primera cuenta con una capacidad de 20 kWh, lo que permite alcanzar una autonomía aproximada de 180 kilómetros. La segunda opción incorpora una batería de 30 kWh que eleva la autonomía hasta unos 250 kilómetros según el ciclo de homologación utilizado en el mercado asiático.

Por otro lado, ambas versiones contarían con capacidad de carga rápida, lo que facilita recuperar energía en menos tiempo y mejora su utilidad en desplazamientos cotidianos.

Llama especialmente la atención que BYD continúe ampliando su catálogo con vehículos eléctricos pensados para diferentes mercados y necesidades de movilidad. Aunque el Racco ha sido presentado inicialmente para Japón, su planteamiento refleja la estrategia de la marca: desarrollar coches urbanos accesibles, eficientes y con un coste competitivo frente a modelos tradicionales de combustión dentro del segmento más económico del mercado.