El Audi A3, desde su lanzamiento, se ha convertido en la puerta de entrada al universo de los cuatro aros y, con la renovación presentada para 2026, refuerza todavía más esa posición. Todo ello sin disparar su precio, ya que seguirá estando disponible desde 33.650 euros, una cifra que muchos consideran razonable para acceder a un auténtico Audi.
Buena parte de su éxito reside en que sabe adaptarse a todo tipo de conductores. La marca mantiene una de las gamas mecánicas más amplias del segmento. Habrá motores de gasolina y diésel con 116 y 150 CV, además de versiones híbridas enchufables con 204 y 272 CV, capaces de recorrer hasta 143 kilómetros en modo eléctrico según el ciclo WLTP. En la parte más deportiva seguirán presentes el S3, con 333 CV, y el espectacular RS 3, que conserva su inconfundible motor de cinco cilindros y desarrolla 400 CV.
Audi renueva su icónico compacto
La evolución también se aprecia en el interior. Audi ha rediseñado completamente el puesto de conducción para ofrecer una experiencia mucho más digital. El protagonismo recae en una superficie curva que integra un cuadro de instrumentos de 11,9 pulgadas y una pantalla multimedia MMI de 12,8 pulgadas. A ello se suman nuevos materiales decorativos, una consola central más práctica y una bandeja para el teléfono móvil con carga inalámbrica de hasta 25 vatios.
La conectividad es otro de los apartados que más crece. Gracias a la aplicación myAudi, el conductor puede consultar desde el móvil diferentes parámetros del vehículo, como la presión de los neumáticos, el nivel de combustible o la ubicación del coche. También es posible bloquear y desbloquear las puertas a distancia, mientras que el programa Functions on Demand permite añadir nuevas funciones digitales incluso después de la compra.
Máxima tecnología al servicio del conductor
En materia de seguridad, el renovado A3 incorpora una nueva generación de asistentes a la conducción. El control de crucero adaptativo Plus no solo mantiene la velocidad y la distancia con el vehículo precedente, sino que también puede gestionar la aceleración, la frenada y el centrado en el carril hasta 210 km/h. Incluso es capaz de detener el coche ante un semáforo en rojo y reanudar la marcha automáticamente cuando el tráfico vuelve a avanzar.
Las maniobras de aparcamiento también dan un salto importante. El sistema de cámaras ofrece una visión 360 grados con representación tridimensional, mientras que los asistentes Park Assist Plus y Park Assist Pro pueden estacionar el vehículo sin intervención del conductor. Además, el sistema Trained Parking memoriza hasta cinco recorridos habituales de aparcamiento para reproducirlos posteriormente de forma completamente automática.
