Miles de conductores podrían estar pagando multas que no son válidas. La Dirección General de Tráfico está revisando sanciones de radares tras detectarse un problema clave en las pruebas fotográficas que acompañan a las denuncias, que hacen que no puedan ser validadas.

El motivo es técnico, pero tiene consecuencias directas sobre la sanción, ya que si la imagen no cumple ciertos requisitos, la multa puede y debe ser anulada.

El error en las fotos que invalida la sanción

Y es que la normativa es clara. Para que una multa de radar sea válida, debe incluir pruebas suficientes y precisas de la infracción. La realidad es que uno de los requisitos fundamentales es la existencia de al menos dos imágenes del vehículo. Una debe ser panorámica, donde se vea el contexto de la vía, y otra debe permitir identificar claramente la matrícula.

multa dgt

Si falta alguno de estos elementos, la sanción puede ser recurrida con opciones reales de éxito. Además, hay otro problema habitual que está provocando anulaciones, como lo es la aparición de varios vehículos en la misma imagen.

Cuando hay dos coches, la multa puede caer

Si en la fotografía aparecen dos coches circulando en paralelo, surge una duda clave. No se puede determinar con certeza cuál de ellos ha sido el que activó el radar. Y es que este detalle es determinante. La medición pierde validez si no se puede vincular de forma inequívoca a un solo vehículo.

De este modo, muchos conductores están recurriendo sanciones basándose en este punto y logrando que se retiren. La realidad es que no se trata de un caso aislado, sino de un error que se repite en determinadas capturas. Por eso, revisar bien la documentación de la multa es fundamental. Un detalle en la imagen puede marcar la diferencia.

Así pues, el mensaje es claro. No todas las multas son inapelables. Si las fotos no cumplen los requisitos o generan dudas, existe margen para recurrir y evitar pagar una sanción que podría no ser válida.