No es que sea precisamente ningún secreto que el éxito de Dacia, especialmente en países como el nuestro, se basa única y exclusivamente en el bajo precio de sus modelos. Y es que, si bien es cierto que hay algunas marcas que ofrecen también modelos muy baratos en el mercado, la relación calidad precio que ofrecen los modelos de la marca asociada a Renault es imbatible.
Entre otras cosas porque, por mucho que Dacia siga siendo una marca low-cost y que sus modelos sigan siendo muy sencillos, el salto adelante que han dado en los últimos años en materia de calidad y de equipamiento es más que notable, de ahí que, viendo además como los precios de otras marcas se han encarecido de forma evidente, optan hoy en día por hacerse con un modelo sencillo pero más que correcto como es el caso del Dacia Sandero, el modelo más vendido en España en este 2023.
Dentro del catálogo de la marca podemos encontrar al que, como no podía ser de otra forma siendo un Dacia, pasa por ser el coche eléctrico más barato que se vende actualmente en nuestro país, el Spring. Teniendo en cuenta que la diferencia, una vez aplicadas todas las ayudas del gobierno y los descuentos de la marca, entre el precio de este Spring y el que tienen algunos modelos de su categoría pero con motor de combustión es muy poca, no son pocos los que se preguntan si es una buena opción.
El Dacia Spring, un modelo interesante para un uso muy concreto
La respuesta dependerá, como ocurre con muchos otros modelos, del uso que se le vaya dar a este coche. Si lo que se busca evidentemente es un eléctrico polivalente, es decir, un modelo con el que poder circular a diario en las grandes ciudades y poder afrontar algún viaje largo teniendo en cuenta los puntos de carga, el Spring no es precisamente la mejor opción.
Sin embargo, si lo que buscamos es hacernos con un coche 100 × 100 eléctrico siendo conscientes de que con el tan solo nos vamos a mover por entornos urbanos o interurbanos pero con trayectos muy cortos de forma diaria, este Dacia es la opción perfecta para aquellos que no busquen tampoco ni el mejor equipamiento ni las mejores calidades.
Y es que cuenta con una autonomía que ronda los 200 km y con un motor, en su versión de acceso, de apenas 45 caballos de potencia, es decir, unas prestaciones muy sencillas. Sin embargo, si tenemos un cargador en casa, lo cargamos a diario y realizamos pocos kilómetros al día con él, el coste por kilómetro acaba siendo mucho más bajo que el de un modelo equivalente con motor de combustión una inversión inicial que acaba rondando los 14.000 €.