Seat apostó hace ya más de cuatro años por dotar de vida propia a la que hasta entonces había sido su división deportiva, Cupra. Una decisión que muchos pudieron en duda en su momento teniendo en cuenta que, según estas voces críticas, no había hueco en el mercado español para una marca deportiva que pudiera luchar, al menos en cuanto a deportividad (no en cuanto a lujo y calidad) con las tres grandes alemanas, BMW, Audi y Mercedes.
Por otro lado, no fueron pocos tampoco los que pusieron también en duda que el modelo que debía encargarse de dar a conocer esta nueva marca deportiva en España fuera un SUV, en este caso el Ateca. Pero ahora que han pasado ya unos años y que Cupra ha hecho evidente que la decisión fue más que acertada, estas voces han desaparecido.
Sobre todo gracias al Formentor, el modelo que puede presumir de ser el primero diseñado y fabricado íntegramente por Cupra y que se ha convertido en su modelo estrella. Eso sí, no son pocos los que apuntan que, si lo que realmente se busca es deportividad, una de las teóricas señas de identidad de la marca, quizás no es el Formentor (al menos el de acceso) la mejor opción a escoger.
El Cupra Ateca sí que representa el espíritu deportivo de la marca española
Entre otras cosas porque el Formentor más básico de todos, que tiene un precio que supera por poco los 30.000 euros, tiene un motor de 150 caballos. Una mecánica que, por mucho que sea interesante, tiene una potencia tan baja que muchos no lo consideran ni deportivo ni, en cuanto a los más críticos, digno de la marca y de la historia de Cupra.
Nada que ver con el Cupra Ateca. Y es que el primer modelo que puso a la venta la marca sí que dejó satisfechos a los que buscaban en Cupra, como es lógico, versiones muy potenciadas de los modelos de Seat.
En este caso, a diferencia del Formentor, que cuenta con su propio lenguaje de diseño, el Cupra Ateca es una versión del Seat Ateca en la que, con cambios evidentes en su diseños con retoques que hacen de él un SUV mucho más deportivo que el del catálogo de la marca madre, el motor es su principal argumento de venta.
Y es que llega con una mecánica de gasolina de cuatro cilindros 2.0 TSI con ni más ni menos que 300 caballos de potencia y un par máximo de 400 Nm. Un motor que, desde luego, sí que promete sensaciones y prestaciones muy top. Entre otras cosas porque, además de llegar asociado a una transmisión automática DSG, llega también asociada a una tracción 4Drive con bloqueo de diferencial, lo que hace de él un SUV tan deportivo como aventurero.
Su precio arranca, sin descuentos ni promociones, en más de 51.000 euros. Evidentemente no es un precio bajo, pero para muchos sí que es un precio que están dispuestos a pagar por un modelo que sí que tiene el espíritu deportivo de Cupra.