Renault tiene muy claro que vivimos en un momento muy importante para la industria de la automoción. Y es que, pese a que la inmensa mayoría de los coches que se venden aún en e todo el globo son coches con motores de combustión, el futuro pasa por nuevos tipos de motores, principalmente eléctricos.
En este sentido, la marca ha tiene preparados varios modelos que entrarán con fuerza en Europa y que apuntan a ser modelos muy vendidos tanto por sus diseños como por sus motores eléctricos. Dos buenos ejemplos de ello son el nuevo Renault Megane E-Tech y el tan esperado nuevo Renault 5 E-Tech, un utilitario eléctrico con un diseño retro basado en el famoso Renault 5.
Dos modelos que forman parte de la estrategia de la marca definida en su día por el CEO del fabricante, Luca de Meo, como la Renaulution, una hoja de ruta que tenía como principal intención optimizar los costes de la marca en un momento en el que la competencia es cada vez mayor, están llegando nuevas marcas a Europa procedentes de Asia con modelos muy top a precios muy baratos, la transición hacia los eléctricos es ya un hecho y la crisis de suministros está generando muchos problemas.
El futuro Renault que podría llegar con la esperada pila de hidrógeno
En este sentido, cuentan en Renault que esta idea de aprovechar sus recursos al máximo y reducir costes innecesarios pasa por reducir su gama de motores a una serie motores clave de los que, evidentemente, ‘nacerán’ otros: un gasolina que contará con varios niveles de electrificación, un diésel que irá destinado a los vehículos comerciales ligeros, dos eléctricos puros y, ojo, una variante de hidrógeno.
Es precisamente esta variante de hidrógeno la que más ha dado de qué hablar en los últimos días. Y es que, si bien es cierto que en la marca francesa no lo han asegurado, todo apunta a que su próximo concept car, un modelo que será presentado en marzo y que está llamado a ser clave en cuanto a sus diseños en el futuro, contará con una motorización de hidrógeno.
No son pocos los que dan por hecho que la idea de Renault no pasa por hacer del hidrógeno el combustible de este modelo, sino de que sea este gas el que sea utilizado para obtener la energía necesaria para los motores eléctricos de algunos modelos en el futuro.
Una idea que se refuerza teniendo en cuenta que, en la nota de prensa que se lanzó para anunciar la presentación de su próximo concept car se apuntó que el modelo en cuestión “encarna la trayectoria de descarbonización del Grupo, así como sus avances en materia de economía circular y materiales reciclados y reciclables”.
Los planes de Renault son ambiciosos en este sentido, y pasan por la electrificación total de su gama en 2030, es decir, en apenas 8 años, un margen de tiempo que en una industria como la del automóvil no es que sea precisamente amplio.