El mercado del automóvil vive una fiebre por lo retro que parecía impensable hace solo unos años. El regreso del Renault 5 ha demostrado que hay un público masivo dispuesto a apostar por coches con historia reinterpretados en clave moderna. Y ahora, Citroën no quiere quedarse atrás.

Lo que durante años fue solo un rumor empieza a tomar forma con el regreso del Citroën 2CV está sobre la mesa. La marca francesa trabaja en un modelo conceptual que podría llegar a finales de este mismo año, con la idea clara de posicionarse como el coche eléctrico más accesible de su gama.

Un icono reinventado en clave eléctrica

El Citroën 2CV no es un coche cualquiera. Es uno de los modelos más icónicos de la historia del automóvil europeo, símbolo de movilidad sencilla, asequible y funcional. Ahora, la marca quiere reinterpretar ese espíritu con un enfoque completamente distinto: un urbano 100 % eléctrico.

Es fabrica el darrer 2cv, mític model de Citroën. Font Web oficial Citroen (1)

La estrategia responde directamente al impacto del nuevo Renault 5, que ha generado una enorme expectación. Citroën busca replicar ese éxito, pero con una propuesta aún más accesible, con un precio objetivo por debajo de los 15.000 euros. De este modo, el nuevo 2CV no competiría en prestaciones, sino en filosofía: simplicidad, diseño reconocible y coste contenido para conquistar al gran público.

Precio bajo y diseño emocional como armas clave

La clave del proyecto está en equilibrar nostalgia y tecnología. Citroën pretende mantener la esencia visual del 2CV original con líneas suaves, carácter desenfadado— pero adaptándolo a los estándares actuales de seguridad, conectividad y eficiencia. Frente al enfoque más tecnológico y urbano del Renault 5, el futuro 2CV podría apostar por una experiencia más básica, casi minimalista, centrada en el uso cotidiano y sin artificios innecesarios.

La realidad es que el mercado necesita coches eléctricos asequibles, y Citroën quiere posicionarse justo ahí: en la puerta de entrada a la movilidad eléctrica. Si logra mantener ese precio contenido, podría convertirse en uno de los modelos más disruptivos del segmento. Así pues, la batalla por el coche retro eléctrico no ha hecho más que empezar. Y Citroën está dispuesto a recuperar uno de los nombres más legendarios de la automoción para plantar cara a la nueva referencia del momento.