La parrilla de la Fórmula 1 vuelve a dejar datos llamativos cuando se analizan sueldos y contratos. En ese contexto, Carlos Sainz percibe 13 millones de euros anuales, una cifra elevada que lo sitúa en la franja media-alta del campeonato, pero por debajo de Fernando Alonso, que a su vez cobra más que Lance Stroll dentro de Aston Martin.
Un escenario que vuelve a demostrar que, en la F1, el salario no siempre sigue una lógica deportiva estricta, pero sí refleja estatus, trayectoria y peso dentro de cada proyecto.
Carlos Sainz, en la zona media-alta del Mundial
Los 13 millones que cobra Carlos Sainz en Williams lo colocan al nivel de otros pilotos consolidados del campeonato y con contrato a medio plazo, en su caso hasta 2027. Es una cifra que confirma su valor en la parrilla, aunque todavía lejos de los grandes contratos que dominan la Fórmula 1 actual.
Sainz se ha consolidado como un piloto fiable, constante y con victorias en su trayectoria, pero su salario refleja que aún no está en el grupo de referencia económica del Mundial.
Fernando Alonso, por encima de Sainz… y también de Stroll
Por encima de Sainz aparece Fernando Alonso, con un sueldo de 20 millones de euros por temporada y contrato hasta 2026, prorrogable. Su posición responde tanto a su rendimiento como a su estatus histórico, experiencia y enorme peso mediático dentro del campeonato.

De esa forma, Alonso sí supera en sueldo a Lance Stroll dentro de Aston Martin, lo que refuerza su papel como referencia deportiva del equipo británico.
Lance Stroll, un sueldo alto pero inferior al de Alonso
Lance Stroll percibe 12 millones de euros, una cifra elevada en términos absolutos, pero inferior a la de Alonso. Su contrato responde más a su rol estructural dentro del equipo que a resultados en pista, algo habitual en la Fórmula 1 cuando entran en juego factores empresariales.
El contraste entre ambos sueldos subraya que Aston Martin ha colocado a Alonso como principal activo deportivo del proyecto.
Verstappen y Hamilton, en otra liga salarial
En lo más alto de la clasificación económica se sitúa Max Verstappen, con 70 millones de euros y contrato hasta 2028. Le sigue Lewis Hamilton, que percibe 60 millones en Ferrari hasta 2026, con opción de prórroga.
Ambos representan el máximo nivel salarial del campeonato, con contratos que reflejan títulos, liderazgo y valor global de marca.
Ferrari, Mercedes y McLaren refuerzan su apuesta
Ferrari paga 34 millones tanto a Charles Leclerc (hasta 2028) como Mercedes a George Russell (hasta 2026). En McLaren, Lando Norris cobra 30 millones hasta 2027, mientras que Óscar Piastri se mueve en los 13 millones.
Una parrilla muy desigual
Por detrás aparecen nombres como Pierre Gasly, Alex Albon o Sergio Pérez, con sueldos que oscilan entre los 8 y los 12 millones, mientras que los pilotos más jóvenes o recién llegados se mueven en cifras mucho más bajas.
Más que velocidad, encaje en el proyecto
El caso de Sainz, Alonso y Stroll es un buen reflejo de la Fórmula 1 actual. El salario no depende solo de la velocidad en pista, sino del encaje en el proyecto, la trayectoria y el valor estratégico de cada piloto.
En ese equilibrio, Alonso mantiene un estatus salarial superior dentro de Aston Martin, Sainz se consolida en la franja media-alta y Stroll ocupa un papel singular dentro de la estructura del equipo. Porque en la F1 moderna, los contratos también se ganan fuera del asfalto.