No es que sea precisamente un secreto que, tal y como ocurre en las marcas generalistas, las marcas premium siempre están muy atentas a las novedades de sus rivales. De hecho, teniendo en cuenta que marcas como BMW, Audi o Mercedes han sido siempre pioneras en materia de tecnología aplicada a la industria del automóvil, cualquier importante novedad en este sentido marca mucho la diferencia entre sus modelos.
Es por eso que, tal y como podemos ver en la reciente actualización de mitad de ciclo del todopoderoso BMW X7, la marca de Múnich no ha hecho otra cosa que seguir los pasos del que es su principal rival desde hace ya años, Mercedes.
El enorme SUV de BMW necesitaba cambios para afrontar lo que le quedado vida comercial a la actual generación, y en la marca no es que se hayan quedado cortos a la hora de aplicarlos. Como bien podemos ver en las imágenes, este nuevo X7 estrena cambios importantes en materia de diseño, tanto en el exterior como en el interior.
Por fuera, los cambios más notables llegan en su frontal, en el que se nota que la marca alemana ha querido adaptar su nuevo lenguaje de diseño a su SUV de mayor tamaño. Sin embargo, es por dentro, en su interior, donde la principal novedad de la marca en materia de tecnología ha llamado especialmente la atención de los seguidores de Mercedes. Entre otras cosas porque, para muchos, BMW ha clonado a su peor rival.
La nueva pantalla digital que estrena el BMW X7 es, para muchos, una copia de la de los Mercedes EQ
No es otra que la enorme pantalla central curva que en la marca han denominado BMW iDrive con BMW Curved Display, una pantalla que combina en realidad dos. Por un lado, una pantalla de 12,3 pulgadas cuya función es la de cuadro de instrumentos digital. Por otro, una pantalla de 14,9 pulgadas pensada para manejar el sistema de info-entretenimiento. En los dos casos, estas pantallas se combinan con un Head-Up Display con unas dimensiones que no son precisamente pequeñas.
Un sistema muy atractivo que, como bien podemos ver en las imágenes, ‘recuerda’, y mucho, al de modelos como el del EQS o, sobretodo, al del EQB. Es más que obvio que todas y cada una de las marcas están siempre muy atentas a lo que hace el resto y que, ya sean del segmento que sean, muchos de los modelos que compiten entre ellos acaban contando con tecnologías muy similares.
Es por eso que en ningún caso el hecho de que BMW haya apostado por un sistema parecido al de Mercedes va a generar tensión entre los dos fabricantes, pero sí que evidencia que, al menos en ese caso, es cierto que han sido los de la estrella de plata los que han marcado un camino que ahora ya siguen en BMW y que es probable que, una vez se abaraten los costes de este tipo de tecnologías, acaben siguiendo también otras marcas con modelos menos costosos que estos.