La llegada de implantación del coche eléctrico a nivel mundial no está siendo precisamente fácil. Y es que, como bien saben los fabricantes que están apostando íntegramente por este tipo de coches, el hecho de que sea una tecnología revolucionaria que rompa con la tecnología habitual de la industria, es decir, los motores de combustión, no es algo precisamente fácil de implantar.
Es cierto que Tesla ha conseguido que algunos de sus modelos sean los más vendidos en sus respectivas categorías a nivel mundial y que cada vez son más los conductores que, sobre todo en los mercados con un alto poder adquisitivo, optan por este tipo de coches.
Sin embargo, en un reciente estudio en el que se han centrado en la depreciación de los coches de segunda mano en los últimos años, cabe destacar que los eléctricos son los modelos que peor resultado han obtenido, es decir, son los que más se han depreciado respecto a su valor original.
Los coches eléctricos pierden mucho valor con el paso de los años
Lo curioso en este caso es que la depreciación de los coches de segunda mano es mucho menor en el caso de los modelos deportivos con grandes motores de combustión que los coches eléctricos o los híbridos enchufables.
Sí, tal y como apunta en el estudio realizado por iSeecars, modelos deportivos y de lujo de marcas como Porsche y Ferrari apenas han perdido valor de mercado, mientras que modelos como los Tesla Model S, Model 3 o Model Y cuestan al cabo de unos 4 o 5 años prácticamente la mitad en el mercado de segunda mano respecto a lo que costaban en los concesionarios. Lo mismo ocurre con la inmensa mayoría de modelos con motores híbridos enchufables a excepción de los modelos que cuenta con esta mecánica pero son modelos muy deportivos o muy lujosos.
En cuanto a los híbridos, su pérdida de valor es mucho menor respecto a la de los motores eléctricos, pero aún siguen estando lejos al respecto de los deportivos. Así, es evidente que el hecho de que los coches eléctricos actuales sean mucho mejor que los eléctricos de hace unos años es lo que favorece a que modelos eléctricos de hace 4 o 5 años tengan un valor de mercado mucho menor.
Veremos qué ocurre dentro de unos años con las versiones actuales de los Model 3 o Model Y, versiones mucho mejores en cuanto a prestaciones y, a la vez, mucho más baratas.