Por mucho que las principales batallas entre marcas sean las de macas generalistas como Seat, Peugeot o Kia, así cómo de marcas premium como Mercedes, BMW o Audi, las marcas de lujo tiene también su particular guerra. Es evidente que las cifras de ventas de este tipo de marcas como Porsche, Ferrari o Maserati son muy menores respecto a las marcas con precios mucho más ajustados, pero eso no implica que no existe competitividad entre ellas.
En el caso de Porsche, la marca del Grupo Volkswagen sabe muy bien que uno de sus modelos más exitosos entre los más VIP, el Macan, va a tener a partir de ahora un nuevo rival que, desde luego, apunta de hecho a ser uno de los más duros. Entre otras cosas porque es un modelo igual de lujos que el SUV alemán y, encima, cuenta para muchos con un diseño aún más atractivo.
No es otro que el nuevo Maserati Grecale, un modelo que ya ha sido presentado y que, como no podía ser de otra forma, ha dejado a muchos con la boca abierta. Por mucho que su diseño se desvelara hace apenas unos días tras unas fotos en las redes sociales en las que se veía un ejemplar aparcado en la calle, los detalles de su diseño se han dejado ya ver por completo.
El nuevo Maserati Grecale apunta a ser el peor rival del Porsche Macan
Entre otras cosas porque, como es habitual en la marca del tridente, este Grecale recoge ese espíritu de elegancia y deportividad que tan bien les sienta a los modelos del fabricante italiano.
Llama especialmente la atención el interior, entre otras cosas porque Maserati ha apostado más que fuerte por la tecnología, con ni más ni menos que hasta cuatro pantallas: una para el cuadro de instrumentos digital, dos pantallas en la consola central y parte del túnel de transmisión con de 12,3 y 8,8 pulgadas respectivamente y un detalle muy top: un reloj con aspecto analógico sobre el salpicadero.
Cómo no, en Maserati han dejado muy claro con su gama de motores que, por mucho que este Grecale entre, y de qué manera, por la vista, uno de sus puntos fuertes lo tiene precisamente debajo del capó. Y es que este tipo de SUV de lujo siempre suelen ir acompañados por motores que, desde luego, tienen muy poco de sencillos.
En este caso, teniendo en cuenta que llega también con tres tipos de carrocerías diferentes, la gama se basa en dos motores. El de acceso, un cuatro cilindros de 2.0 litros con 300 caballos y con sistema MHEV de 48 Voltios para que pueda lucir la etiqueta ECO de la DGT, y dos versiones del motor V6 de 3.0 litros BiTurbo, una de 330 caballos y la más deportiva de todas, una de 530 caballos. Evidentemente, todos cuentan con tracción total y transmisión automática. Un SUV de lujo que, seguro, va a robarle unas cuantas ventas al todopoderoso Porsche Macan.