Teniendo en cuenta que cada vez son más las marcas que optan por ampliar su oferta de modelos cien por cien eléctricos y que, a su vez, las ayudas del Plan MOVES III que intentan potenciar la compra de este tipo de modelos son cada vez mejores, no son pocos los que se están planteando actualmente hacerse con un modelo cien por cien eléctrico.
Por suerte, esta creciente oferta no llega tan sólo por parte de las marcas premium como Mercedes, Audi o BMW, que también, sino por parte de marcas generalistas como Opel, Hyundai, Peugeot o Renault, entre muchas otras.
No es que sea ningún secreto que, teniendo en cuenta que dentro de unos años en Europa ya no se podrán vender coches con motores de combustión, no son pocas las marcas que están ya dando el paso hacia los cien por cien eléctricos.
Una de ellas es Opel, un fabricante que, como bien saben los que están muy pendientes de las novedades de la marca alemana, se ha fijado el año 2028 como el año para completar su transformación en una marca full electric.
Y es precisamente Opel la que tienen uno de los modelos más atractivos en este sentido, un modelo que encaja perfectamente en esa voluntad actual de transición de los motores de combustión a los motores cien por cien eléctricos.
El ahorro que puedes conseguir si optas por un Opel Mokka-e
No es otro que el Opel Mokka, que está disponible con motores de gasolina y diésel así cómo con una variante full electric llamada Mokka-e. La pregunta obvia en este caso es si vale o no la pena ir a por la versión eléctrica teniendo en cuenta el gasto inicial y el ahorro al cabo de los años. Y la respuesta es que sí. Eso sí, es importante tener en cuenta que lo mejor en este caso es poder cargar el coche en casa para así poder contar con los mejores precios en cuanto a la electricidad.
Tomando como referencia las versiones tope de gama del Mokka, vemos que el que llega con motor de gasolina de 130 caballos tiene un precio de 29.512 euros, mientras que la versión equivalente con motor eléctrico tiene un precio de 38.717 euros.
Sin embargo, contando con las ayudas del Plan MOVES III, sobre todo si optamos por entregar nuestro antiguo coche, la versión eléctrica acaba costando tan sólo 31.717 euros, es decir, poco más de 2.000 euros que la de gasolina.
Por otro lado, teniendo en cuenta que el gasto de combustible en 100 kilómetros será de casi 11 euros en el caso de la gasolina y de casi 5 euros en el caso del eléctrico, la diferencia al cabo de 4 años (40.000 kilómetros) es de más de 2.000 euros a favor del modelo eléctrico, siendo de más de 3.500 euros a los 4 años si hacemos unos 15.000 km/año (60.000 kilómetros) en vez de 10.000 km/año.