Tan solo hace falta echar un ojo a la inmensa mayoría de los catálogos de marcas generalistas y low-cost en nuestro país para darse cuenta de que este tipo de fabricantes están apostando cada vez menos por los diésel, un tipo de motor que sí que sigue teniendo cierto grado de protagonismo en las marcas premium.

Por otro lado, cabe destacar también que uno de los segmentos en los que los diésel han desaparecido casi por completo es el de los utilitarios, es decir, el segmento pensado para coches que se mueven de forma habitual por entornos urbanos interurbanos, de dimensiones compactas y con consumos muy bajos.

 

Es más, las opciones en este segmento con motor diésel en nuestro país actualmente son muy pocas: el Citroën C3 de la actual generación que estaba apunto de decir adiós, y el Renault Clio. Es precisamente este último modelo es que puede presumir de ser seguramente una opción muy interesante, no para todos los públicos, sino para aquellos que sepan que van a utilizar el coche de forma habitual, que van a realizar muchos kilómetros al año a altas velocidades y con trayectos de largas distancias, el tipo de conducción perfecta para los motores diésel.

El Renault Clio diésel, un modelo interesante por su consumo

Evidentemente el hecho de que sea diésel permite a este modelo poder presumir de tener un consumo homologado realmente bajo: 4,1 l a los 100. En este caso estamos ante un consumo que no se aleja precisamente mucho de que tiene un modelo como es el Toyota Yaris, un rival directo por segmento pero que cuenta con un motor híbrido auto recargable.

 

Si bien es cierto que la inversión inicial para hacerse con este Clio con un motor diésel de 100 caballos de potencia asociado a una transmisión manual no es baja ya que tiene un precio de unos 20.000 €, es un precio que se acababa amortizando al cabo de muy poco tiempo por su bajo consumo, sobre todo si se hace un uso inteligente de este tipo de motor.

Y es que cabe tener en cuenta que, para aquellos conductores que sepan que van a utilizar un coche de estas características pero por entornos urbanos, con trayectos cortos y alejándose al máximo de autopistas y autovías, es mucho mejor opción hacerse con el crío con motor híbrido auto recargable, que tiene unos consumos muy similares y que cuesta apenas 2000 € más.