Como suele ocurrir a la inmensa mayoría de marcas generalistas, Skoda sabe muy bien que vas a la gran mayoría de sus ventas en sus modelos más compactos que, además, evidentemente, son sus modelos también más accesibles en cuanto precio.
El problema para la marca del grupo Volkswagen es que es precisamente este tipo de módulos los que están en el punto de mira desde hace semanas, en concreto desde que se anunció la nueva normativa de emisiones de contaminación Euro 7, una nueva normativa que está provocando ya muchos movimientos en la industria.
Y es que, como bien saben muchas marcas, el hecho de poder cumplir con esta normativa va a obligar a llevar a cabo una serie de inversiones, especialmente en sus modelos más compacto si con motores de combustión, que va a provocar que el precio de estos se le ve tanto que incluso dejen de ser competitivos en el mercado.
No es que sea precisamente ningún secreto que los planes en Europa este sentido no son otros que los de potenciar de forma directa o indirectamente las ventas de los modelos 100 × 100 eléctricos, y una manera de hacerlo es ir poniendo cada vez más problemas al resto de modelos que cuentan con motores de combustión.
Los Skoda Kamiq y Fabia están en el punto de mira
En el caso de Skoda son ni más ni menos que tres los modelos que peligro que en este sentido de cara a un futuro: el Kamiq, el Scala y el Fabia. Tres modelos que, conjuntamente, representan ni más ni menos que el 30 % de las ventas de la marca checa en Europa y que, dos de ellos, el Kamiq y el Fabia, son dos piezas muy importantes dentro de los concesionarios del fabricante. Cabe destacar que los tres modelos siguen evidentemente a la venta tanto en España como en Europa, y de hecho alguno de ellos como el Kamiq va a recibir un lavado de cara próximamente.
El problema llega a medio largo plazo, entre otras cosas porque, como han apuntado desde medios cercanos al fabricante, poder adaptar estos tres modelos a la nueva normativa que debería entrar en vigor en 2026 va a tener un coste tan alto al fabricante que incluso ya son muchos los que apuntan que, teniendo en cuenta que ese aumento de coste de fabricación implicaría también un aumento en su precio de venta, serán tres modelos que se quedarán casi fuera del mercado.
Evidentemente del Skoda, como en el resto de marcas, ya están trabajando para presionar a quien deben para impedir o para suavizar ciertas normativas, pero todo hace indicar que, tarde temprano, este tipo de modelos, al menos con estos motores, acabarán desapareciendo.