Uno de los grandes objetivos que se han marcado en Seat de cara este 2023 es tan caro como complicado. Y es que, teniendo en cuenta que el fabricante español había sido históricamente la marca más vendida en nuestras carreteras de forma habitual, ver como en el pasado 2022 cayeron hasta la sexta plaza no sentó precisamente muy bien en las filas de la marca.

Un año, 2022, que en Seat quieren olvidar cuanto antes y centrarse en un 2023 en el que, al menos de momento, parece que han empezado con buen pie. Y es que cabe tener en cuenta que, a nivel general teniendo en cuenta las cifras de ventas del primer trimestre de este curso, el fabricante del grupo Volkswagen puede presumir de ser ni más ni menos que la segunda marca más vendida en nuestro país, una buena cifra de ventas que pasa por el éxito del Seat Arona, el modelo actualmente más vendido las carreteras españolas, así como del Ibiza y del Ateca.

 

Pero el problema para Seat es que, como bien sabes en la marca española, están ubicados ahora en una posición que los dejaron la situación más que complicada, entre otras cosas porque la marca que tienen por delante está ya a muchas ventas de instancia y la que tienen por detrás acecha peligrosamente.

Toyota y Peugeot, dos ‘pesadillas’ para Seat

Con 20.749 ventas, Toyota puede presumir de ser la marca actualmente más vendida en nuestro país sumando las matriculaciones de los tres primeros meses. Teniendo en cuenta la distancia que tiene ya la marca japonesa respecto a sus perseguidores, y teniendo en cuenta además el buen ritmo de ventas que tiene desde hace tiempo el fabricante de Japón, no sería de extrañar que Toyota acabara de nuevo como la marca más vendida en las carreteras españolas, algo que ya consiguió en el pasado 2022.

En el caso de Seat, española acumula ya 18.040 ventas, una posición que la sitúa en la segunda plaza a casi 2700 ventas de distancia respecto a la marca japonesa y, lo que más preocupa a Seat, a pocas ventas de distancia respecto al tercer clasificado en el ranking, Peugeot. Y es que la marca francesa acumula 17.737 ventas, es decir, menos de 300 matriculaciones de distancias respecto a la marca española.

 

Pero lo peor para el fabricante del grupo Volkswagen es que, por mucho que su Arona se haya convertido en el pasado mes de marzo en el modelo más vendido en España, Peugeot, como marca, ha logrado situarse por encima, recortando aún más distancia.

Además, cabe destacar que Kia, la cuarta clasificada, acabó el pasado año como la segunda marca más vendida en nuestro país, y se encuentra a tan solo 1000 ventas deseadas, por lo que no sería de extrañar que los coreanos recortaran también distancias frente a la marca española.