A falta de una última confirmación, la realidad se impone (de nuevo) a los deseos y a las encuestas. Se acercan tramos de curvas: Cuando estamos escribiendo este informe, Trump está encabezando el recuento de votos y parece difícil que Clinton se ponga por encima. En todo caso el otro escenario será una victoria discutida. Si se confirman los datos de las 8:00, no sólo Trump será el presidente sino que los republicanos tendrán la mayoría en el Senado y en el Congreso. Hay que distinguir entre las reacciones de corto plazo y las de largo.
A corto plazo el mercado puede tener una reacción similar a la posterior al referéndum del Brexit. En ese momento el ES50 bajó un 10% en dos días, mientras que el S&P descendió un 5%. En este caso la reacción será más igualada hacia el 10% en dos días (siempre si se confirma el escenario). Las bajadas que estamos viendo en los mercados asiáticos, en los futuros y el hecho de que el mercado estaba descontando una probabilidad del 70% para una victoria de Clinton, apoyan esta estimación.
A medio plazo las consecuencias son más complicadas de predecir. Si como apuestan algunos los propios senadores y congresistas americanos, frenan algunas de las propuestas de Trump, la sangre no llegará al río. Pero Trump es mucho Trump y con un apoyo popular tan fuerte, no será fácil contrarestar su poder. De momento se puede esperar un retraso en la subida de tipos y una debilidad del dólar, lo cual es bueno para la economía americana. Más allá del probable aumento del proteccionismo americano en importaciones e inmigración, nos preocupan las consecuencias geo-políticas. Trump apoya el Brexit, con lo que esta opción consigue de aliado a EEUU. La UEM se queda más sola, y probablemente tendrá que aumentar su presupuesto en defensa.
La gran pregunta es si la recuperación del sell-off de hoy será en “V” o no. Por el momento desde el departamento de análisis pensamos que no. Otra consecuencia, será que los inversores no volverán a confiar en las encuestas, lo cual es un impedimento para la recuperación rápida, teniendo en cuenta los retos electorales que tenemos en los próximos meses. Pero esto no quiere decir que haya que estar fuera del mercado. El hecho de que los tipos de interés se mantengan bajos, aumenta de nuevo el atractivo de la Bolsa. La clave estará es la elección de valores. Sectores como el de defensa, energía, industria y valores ligados a reestructuración y consumo en España y la UEM siguen siendo atractivos. Valores con alta visibilidad de resultados y sólida política de dividendos pueden volver a estar de moda, hasta que se puedan ver con más claridad los efectos en sectores como el financiero. Valores españoles con presencia destacable en EEUU son Iberdrola, Grifols, BBVA, Santander, ACS, Ferrovial, Acerinox, Mapfre, Ebro, Viscofán, Arcelor, Gamesa, Amadeus, IAG, Melia, Almirall, y en menor medida Indra, Inditex y OHL. Otro tema serán las oportunidades de trading que seguro que las habrá, por la penalización de valores sólidos.