El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha retirado más de 220 pasaportes diplomáticos entre los que hay los de varios parlamentarios ucranianos, por salir del país en pleno conflicto armado con Rusia. Según la agencia ucraniana de noticias UNIAN, esta medida se ha adoptado después de que algunos de los beneficiarios de pasaportes diplomáticos se han escudado en viajes oficiales de negocios para salir del país. De acuerdo con la agencia, el presidente Zelenski ha mostrado su enfado por los viajes de estos parlamentarios, que han utilizado asuntos laborales para hacer actividades de ocio.

Uno de los casos más notorios es el de Nikolai Tischenko, miembro del partido oficialista Sirviente del Pueblo, que viajó a la República Checa para acudir a una gala benéfica. La noticia rápidamente se propagó por Ucrania, y el parlamentario recibió críticas.

Mientras tanto, tres barcos cargados con cereales han zarpado este viernes de los puertos de Odesa y Serhiivka, en el Mar Negro, con un total de 57.000 toneladas de maíz, según ha confirmado el ministro de Infraestructuras, Oleksandr Kubrakov. Es la primera caravana con grano ucraniano después del primer envío de finales de julio, que fue de 27.000 toneladas de maíz. El movimiento se realiza con el visto bueno de Rusia. Según fuentes ucranianas, los barcos se dirigen a Turquía, Gran Bretaña e Irlanda. Según el ministerio de Defensa turco, serán inspeccionados en Estambul para confirmar que no transportan armas.

Ucrania quiere ahora que el envío de productos también pueda tener la dirección inversa, hacia el país. "Es importante impulsar la ruta en ambas direcciones; habrá uno, dos o tres barcos en cada dirección durante las próximas dos semanas y, a partir de entonces, cuando todo esté comprobado, confiamos en que se producirá una navegación más fluida y normal a través de este corredor", ha precisado el titular de Infraestructuras ucraniano.

Eso sucede cuando Rusia, el mayor exportador de trigo del mundo, quiere reducir sus exportaciones de cereales. El Ministerio de Agricultura ruso ha anunciado este viernes que si no se consigue el objetivo de cosecha para la temporada 2022/23 de 130 millones de toneladas, se reducirán las exportaciones de 50 millones de toneladas previstas previamente. La cosecha está actualmente en estudio por la primavera fría, la lluvia y la falta de recambios para maquinaria agrícola.