La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, ha viajado este martes a Lituania, junto con el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, para coordinar con los países bálticos la respuesta de la UE a las incursiones de drones en el espacio aéreo de la región por culpa de la guerra en Ucrania. La líder europea ha advertido que estos hechos no son "incidentes aislados", sino que forman parte de una "estrategia deliberada" de Rusia para intentar "desestabilizar" la Unión Europea. Según Von der Leyen, "los países bálticos están experimentando aquello que muchos creían que pertenecía a otra época: alertas de bombardeo, familias refugiándose, escuelas cerradas, transportes interrumpidos". Y asegura que aunque "esta es la realidad de la frontera oriental de Europa en 2026", "mañana será en otro punto de la frontera oriental, y debemos tener claro qué significa esto: no son incidentes aislados", ha declarado en una rueda de prensa en Vilna.
Acompañada por el comisario de Defensa, así como por los primeros ministros de los tres Estados bálticos —Estonia, Letonia y Lituania—, la presidenta de la Comisión Europea ha responsabilizado a Rusia de las incursiones de drones en el espacio aéreo de estos países, también de drones ucranianos, para "desestabilizar las sociedades democráticas". La alemana asevera que la estrategia del Kremlin pasa por estas provocaciones contra los países aliados de Ucrania al desviar también los drones que Kiev lanza como respuesta a los ataques rusos. De hecho, el gobierno que lidera Volodímir Zelenski afirma que sus drones han sido desviados por Rusia en el marco de su guerra electrónica contra los esfuerzos defensivos ucranianos. El Kremlin, sin embargo, acusa a los Estados bálticos de haber permitido a Ucrania usar su espacio aéreo para lanzar ataques contra objetivos rusos, acusación que los jefes de gobierno de los tres estados han negado rotundamente también este martes.
Semana de "incidentes"
Von der Leyen ha transmitido su "total solidaridad" a la población de los tres estados, parte de la cual la última semana ha vivido alertas antiaéreas casi diarias y ha tenido que refugiarse ante la amenaza de las incursiones de drones. En este sentido, la líder conservadora censuró "las amenazas públicas" de Rusia "totalmente inaceptables" esta semana pasada después de detectarse un dron en el espacio aéreo lituano procedente de Bielorrusia. "Que no quede duda. Una amenaza contra un Estado miembro es una amenaza contra toda nuestra Unión", indicó entonces en un mensaje en las redes sociales. Los gobiernos nórdicos y bálticos emitieron durante una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en Suecia un comunicado en el que subrayaban que estos "incidentes" eran una "consecuencia directa de la guerra de agresión ilegal de Rusia contra Ucrania", ya que, si no fuera por la invasión rusa, Kiev no tendría necesidad de defenderse. "Nunca" han autorizado el uso de su espacio aéreo para ataques contra Rusia, añadían, y lamentaban a Moscú "pretender desviar la atención" de su invasión "ilegal" e intimidar a los aliados de la OTAN.
Este martes, el presidente de Lituania, Gitanas Nausėda, ha circunscrito los sucesos dentro de la estrategia de "guerra híbrida" rusa y ha añadido que son "un recordatorio de lo cerca que está la guerra". Se ha lamentado de que "los cielos sobre el Báltico no son lo suficientemente seguros" y de que "cada día" se producen sucesos como incursiones de drones, interferencias electrónicas, campañas de desinformación, alegaciones falsas e incluso amenazas de sabotaje. Por todo ello, ha declarado que no basta con las "palabras de solidaridad" de la UE y apuesta por una actuación rápida y concreta para fortalecer el flanco oriental del club comunitario.
12.000 millones de euros del programa SAFE
"Europa no puede permitirse seguir retrasando la respuesta a nuevos tipos de amenaza. Necesitamos sistemas de radares modernos, sensores, sistemas de intercepción y una coordinación regional estrecha", ha declarado el líder lituano. En este sentido, ha reclamado que se ponga en marcha cuanto antes la iniciativa Vigilancia del Flanco Oriental, un proyecto de defensa propuesto por la Comisión para incrementar la vigilancia del espacio aéreo y mejorar los sistemas antidrones, las defensas antiaéreas y la movilidad militar. Por su parte, Von der Leyen ha recordado que los países bálticos recibirán 12.000 millones de euros a través del instrumento Acción para la Seguridad de Europa (SAFE) para invertir en la producción industrial en defensa. También ha apuntado que se han redirigido 1.500 millones de los fondos de cohesión para mejorar la preparación defensiva, la vigilancia de fronteras y la seguridad económica de los bálticos.
