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Los choques entre la policía antidisturbios y los manifestantes se han recrudecido este lunes en la séptima jornada de protestas violentas por el descontento contra el gobierno del socialista Edi Rama, que hace meses que se han ido sucediendo en Albania. La violencia de los manifestantes y de la policía se ha convertido en la cotidianidad de estas protestas y este lunes un grupo de manifestantes ha incendiado el edificio del Tribunal de Apelación en Tirana, la capital del país y epicentro de las últimas movilizaciones. La jornada de manifestaciones ha comenzado con una concentración estudiantil pacífica ante el Ministerio de Educación, que ha derivado en choques con la policía después de que esta presentara a sus agentes antidisturbios y los concentrados respondieran con el lanzamiento de piedras contra las fuerzas de seguridad. 

El primer ministro, Edi Rama, ha descartado este lunes, en un encuentro con las autoridades policiales, presentar su dimisión y ha afirmado que los manifestantes violentos necesitan "atención psicológica". El jefe del gobierno ha anunciado una gratificación de 2.500 euros a los agentes desplegados para combatir las protestas violentas y les ha prometido un aumento salarial, y también ha anunciado sanciones para los individuos involucrados en actos violentos. Entre estas estaría la suspensión de becas y la gratuidad de la educación para los identificados y el cobro de los desperfectos provocados a sus familias. Rama ha vuelto a responsabilizar este lunes a la desinformación en las redes sociales procedente de Rusia e Irán y a los grupos de extrema izquierda del estallido del conflicto urbano esta última semana.

Queman el Tribunal de Apelación

En Tirana, las imágenes recogidas por la cadena local A2 CNN muestran cómo un grupo de personas encapuchadas rompen los cristales del Tribunal de Apelación, acceden al interior y queman el edificio antes de salir corriendo en los disturbios de esta séptima jornada de protestas que se ha extendido por el país. Otras ciudades del país, como Kurbin, en el norte, o Vlorë, en el sur, han sido hoy escenario de protestas y episodios violentos entre policía y manifestantes. Durante los últimos seis días, 303 personas habrían resultado heridas por los disturbios, entre ellas, 190 agentes de la policía. Por su parte, las fuerzas de seguridad aseguran que han detenido a más de 240 manifestantes y que mantienen investigaciones penales abiertas contra más de 400 personas. 

Algunas imágenes que circulan por las redes sociales muestran un imponente despliegue de la policía antidisturbios por las principales avenidas de la ciudad, con camiones de agua que han disparado contra los manifestantes. Sin embargo, los concentrados han cargado también con dureza contra las líneas de antidisturbios, haciéndolas retroceder en algunos puntos de la ciudad. Según especulaciones de usuarios en línea, en el aeropuerto de Tirana habría llegado un avión con más camiones de agua a presión provenientes de Turquía para que la policía los pueda desplegar contra las protestas violentas. 

Las protestas violentas de estos días han sucedido al movimiento pacífico que lleva meses protestando en las calles de Albania contra un proyecto turístico que el gobierno impulsa en una zona ecológicamente sostenible y protegida que incluye la participación de Jared Kushner, el yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La llamada "Revolución de los Flamencos", por la presencia de estos animales de tono rosado en la zona afectada por el proyecto, llenó durante semanas las calles de las principales ciudades albanesas, pero el gobierno ha hecho caso omiso de las protestas. 

Las primeras manifestaciones estudiantiles en Tirana y otras ciudades ahora hace una semana, como ha pasado también los últimos días en Francia o Italia, han acabado en enfrentamientos violentos con la policía y, en el caso albanés, con el incendio de múltiples edificios públicos. Este domingo, el lanzamiento de cócteles Mólotov contra una comisaría de policía ha dejado diez agentes heridos, y este lunes el objetivo ha sido el Tribunal de Apelación, aunque también se han lanzado proyectiles contra el Ministerio del Interior o el de Educación. Este sábado, el Tribunal Supremo del país también fue pasto para las llamas de los manifestantes.