Al día siguiente de una jornada con masivas manifestaciones en las calles de Francia —unas 550.000 personas según el Ministerio del Interior, 800.000 según los organizadores— que desembocaron en imágenes de violencia y desórdenes públicos con centenares de detenciones y personas heridas, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha dirigido este domingo a los ciudadanos para denunciar la violencia, las quemas y el pillaje y condenar las acciones de los "violentos". En un mensaje televisado, Macron, sin embargo, ha indicado que "comprendo las inquietudes" de los miles que salieron a la calle, a quienes no "se puede confundir con los violentos" y que tienen "demandas legítimas". En este sentido, se ha abierto a la negociación y ha anunciado que el gobierno que lidera el primer ministro, Sébastien Lecornu, se reunirá con los sectores manifestados, como los estudiantes, para negociar una serie de acciones inmediatas.
En su alocución, el presidente de la República se ha preguntado "¿cómo pueden los franceses hacer esto en Francia?", en referencia a las escenas de violencia, quemas y entradas a inmuebles públicos y pillajes en comercios que se vieron durante la jornada de manifestaciones del pasado sábado. En este sentido, ha atribuido a "facciones de grupos de extrema izquierda, junto con numerosos criminales" las imágenes de "violencia desenfrenada" que "desencadenaron en nuestras ciudades". Contra estos, y contra quienes saquearon comercios y dañaron bienes públicos, el presidente ha prometido mano dura y que pagarán por todo lo que han hecho.
Para evitar que estos acontecimientos se puedan repetir, el jefe del Estado ha indicado que "los prefectos tomarán decisiones conjuntamente con los alcaldes para proteger nuestras ciudades, nuestros edificios públicos y nuestras empresas" y ha especificado que estas medidas podrían llegar a "prohibir ciertas reuniones" y tomar "cualquier medida necesaria". También ha pedido al ministro del Interior, Laurent Núñez, "transparencia y respuestas claras" al exigir al gobierno que "aprenda todas las lecciones necesarias en cuanto a la recopilación de inteligencia y la preparación" ante estos actos para que "no vuelvan a pasar". Macron se ha mostrado firme ante los violentos y ha reafirmado que "seremos intratables" ante la violencia, aunque sí que se ha abierto al diálogo.
Macron se abre al diálogo
Macron ha insistido en decir que no "se puede confundir a los que se han manifestado con los que han saqueado y quemado" y, por esta razón, ha anunciado reuniones con los sectores afectados por el alza del coste de la vida y con los estudiantes para atender sus "demandas legítimas". En un primer plano, ha anunciado reuniones con los países del golfo Pérsico para "asegurar nuestro carburante" y ha recordado que ha tomado "iniciativas a escala internacional" para garantizar los suministros en un escenario de una guerra "en la que no participamos, pero de la que sentimos las consecuencias".