Albania, en llamas: decenas de miles de estudiantes desafían al gobierno de Edi Rama

Tirana arde después de que decenas de miles de estudiantes hayan salido a la calle para expresar su rechazo al gobierno de Albania. La movilización ha provocado enfrentamientos violentos con la policía, después de que algunos manifestantes incendiaran la sede del Ministerio de Educación y dos sucursales bancarias. También se han lanzado piedras contra los agentes, se han volcado contenedores y los destrozos en las fachadas de varios establecimientos han modificado el paisaje de la capital. Ante la escalada de tensión, las fuerzas de seguridad han respondido con cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar el núcleo de la protesta. Por ahora, los incidentes han dejado al menos 29 heridos, de los cuales 23 son policías.

Los disturbios han supuesto el episodio de violencia más grave hasta ahora en las movilizaciones contra el primer ministro albanés, Edi Rama, que inició un cuarto mandato en las elecciones de mayo de 2025. Desde entonces, sin embargo, el malestar social ha ido en aumento, alimentado por las acusaciones de corrupción que afectan a altos cargos de su administración. Ahora bien, el rechazo de los manifestantes no se limita al gobierno, ya que una parte de los participantes en las protestas considera que las principales figuras de la oposición no representan una alternativa aceptable. 

En este contexto, los enfrentamientos de estos últimos días llegan después de un verano marcado por concentraciones pacíficas contra Rama, que comenzaron a raíz de la controversia por un proyecto de complejo turístico de lujo en la costa sur de Albania. La iniciativa, que cuenta con el apoyo de Jared Kushner, yerno de Donald Trump, afecta a una zona que ha sido objeto de disputas judiciales. 

"Esto es una revolución"

Las protestas se enmarcan en una ola más amplia de movilización estudiantil en Europa, con episodios como los de Serbia; también Francia, donde alumnos de secundaria han protagonizado semanas de protestas y bloqueos de centros para reclamar más profesores y mejores instalaciones. Los estudiantes franceses denuncian que la degradación de los edificios escolares y la masificación de las aulas perjudican la calidad de la enseñanza. En Tirana, sin embargo, el malestar ha adoptado un tono mucho más contundente. "Esto es una revolución. Estamos cansados de las protestas pacíficas. No nos detendremos hasta que Rama dimita", ha declarado a The Guardian una estudiante llamada Lora mientras lanzaba piedras contra la policía.

En declaraciones a la agencia Reuters, la manifestante Enida Bimi ha defendido que la movilización no es solo de los estudiantes, sino que se hace "para todo el pueblo de Albania". "La gente está muy enfadada con el sistema. Lo tienen que cambiar todo", ha afirmado, denunciando la corrupción y la delincuencia que, según ella, afectan al país. En la misma línea, otro de los participantes, Arber Leshi, ha cargado contra el ejecutivo de Rama, al que ha descrito como "el gobierno más corrupto que nuestro país ha visto jamás".

El gobierno albanés ha condenado los disturbios y ha pedido a los manifestantes que se alejen de los actos violentos. La viceprimera ministra, Albana Koçiu, ha defendido en una publicación en Facebook que "protestar es un derecho legítimo", pero ha advertido que este derecho no puede justificar la destrucción de mobiliario urbano ni los enfrentamientos en las calles. En este sentido, se ha dirigido directamente a los estudiantes y al resto de ciudadanos que apoyan las movilizaciones: "Alejaos de la violencia y el vandalismo". La policía albanesa también ha hecho un llamamiento a la calma y ha avisado de que los responsables de los incidentes deberán responder ante la justicia.

Mientras tanto, la Unión Europea —a la cual aspira a unirse la nación balcánica— ha expresado su preocupación por lo que ha calificado de "escalada violenta durante la protesta en Tirana". En un comunicado, la delegación de la UE en Tirana ha señalado: "Tomamos nota de las denuncias sobre el uso de una violencia excesiva por parte de la policía contra manifestantes y periodistas". La delegación ha reclamado una investigación rápida y ha instado "a todas las partes a rebajar la tensión".