¿Qué es la revolución de los flamencos? El ciclo de protestas que sacude Albania contra la familia Trump

¿Qué es la revolución de los flamencos? Durante las dos últimas semanas, un ciclo de protestas ciudadanas ha sacudido Albania contra la familia Trump y dos macroproyectos turísticos que son una amenaza para el medioambiente, en una línea similar a lo que ya pasó en Serbia. Pero no hablamos solo de una revuelta ecologista, sino que también lo es contra la corrupción y los excesos del gobierno albanés, encabezado por el socialista Edi Rama. Y todo, con un flamenco rosa como símbolo.

Los ciudadanos protestan contra la creación de un complejo turístico de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, y a su esposa Ivanka Trump. Todo empezó el pasado 31 de mayo en el pueblo pesquero de Zvërnec y en la laguna de Vjosa-Narta, uno de los dos lugares incluidos en los planes de inversión asociados a Kushner e Ivanka Trump. Aquí, el proyecto está valorado en más de 4.000 millones de euros. El otro lugar es la isla de Sazan, una antigua base militar de la etapa comunista que está a pocos kilómetros de la costa y que "fascinó" a la hija del magnate republicano cuando la "descubrió". ¿El valor? De unos 1.400 millones de euros. Junto con unos hermanos cataríes multimillonarios, el fondo de inversión de Kushner, Affinity Partners, compró terrenos frente al mar en Zvërnec... unos terrenos a solo unos pocos metros de una zona costera protegida que sirve de refugio a flamencos, focas y tortugas marinas. Para más inri, el gobierno albanés declaró en 2024 inversor estratégico a la empresa que desarrollará los proyectos por un coste total de 5.400 millones de euros.

El primer ministro, acorralado

"Albania no está en venta", "Ivanka, vete a casa" y "Manos fuera de Vjosa-Narta" son algunas de las consignas más repetidas durante estas dos semanas de protestas, con manifestantes que aseguran que no están en contra de la inversión extranjera, sino de "la destrucción de la naturaleza y la tierra por beneficio económico". Todo ello, en un contexto en que los mejores terrenos del litoral albanés acaban en manos de oligarcas locales y extranjeros con acuerdos y proyectos opacos. "En sus complejos turísticos de lujo, a los albaneses corrientes solo les queda trabajar como limpiadores y jardineros", lamentan los jóvenes. Y, como decíamos, hay una imagen muy llamativa: la presencia constante del rosa, con manifestantes vestidos de este color o con flamencos de todo tipo. Pancartas, flotadores e, incluso, banderas albanesas en las que se sustituye el águila bicéfala negra por un flamenco rosa de dos cabezas.

Pero las protestas van más allá del medioambiente, ya que ahora muchos participantes consideran que la revuelta es contra las dos grandes figuras políticas que han dominado el país durante las últimas tres décadas: el mencionado primer ministro, Edi Rama, en el poder desde 2013; y el veterano líder opositor Sali Berisha, figura central de la política albanesa desde los años noventa. "Rama en la cárcel, Berisha en la cárcel", se oye por las calles de Tirana, donde hay muchos manifestantes que representan "dos caras del mismo sistema agotado", estrechamente vinculado a los intereses de las élites económicas nacionales e internacionales.

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Protestas en Tirana con los flamencos como protagonistas / EFE

Investigación por corrupción

Sin embargo, el primer ministro ha rechazado las críticas y ha tildado las protestas como una "guerra híbrida" impulsada desde el extranjero. De hecho, ha llegado a acusar a Irán de alimentar el enfado y difundir "noticias falsas". Rama ha asegurado que el proyecto seguirá adelante mientras él siga en el poder, ya que supone una gran iniciativa para atraer turistas con un elevado poder adquisitivo. Ya no queda nada de aquella Albania tan hermética durante el comunismo que conservó una costa relativamente virgen, sino que ahora sus playas atraen cada vez más turistas: en el año 2025 registraron más de doce millones de visitantes.

El caso está en manos de la Fiscalía Especial Anticorrupción, que ha abierto una investigación por presuntas transferencias fraudulentas de títulos de propiedad. Hay que tener en cuenta que la adjudicación de contratos públicos a empresas privadas ha sido constantemente una fuente de escándalos de corrupción en Albania, que los expertos consideran uno de los centros para las bandas que buscan blanquear dinero procedente del tráfico de drogas y armas, con la complicidad de políticos corruptos que han llegado a las altas esferas del poder. Esta imagen complica la adhesión del país a la Unión Europea, con el año 2030 en el horizonte.

La adhesión a la UE, en peligro

Y todavía se complica más la adhesión a la UE, según la misma Comisión Europea, que ha advertido que la operación debe garantizar su compatibilidad con la legislación medioambiental del bloque comunitario. "Seguimos de cerca los desarrollos en el paisaje protegido de Vjosa-Narta", ha señalado el portavoz Guillaume Mercier, que ha recordado que Bruselas "ya ha expresado sus preocupaciones al ministro de Medio Ambiente sobre las posibles diferencias del proyecto".

Según el portavoz, el ministro de Medio Ambiente albanés se comprometió ante la CE a suspender las obras y hacer una evaluación de impacto ambiental "en consulta con la sociedad civil". Pero ya hemos visto que el primer ministro ha defendido que el proyecto seguirá adelante. El ejecutivo comunitario ha recordado que Albania debe alinearse plenamente con las directivas europeas de Aves y Hábitats y poner fin a su legislación de inversiones estratégicas de 2015 para intentar cerrar el capítulo 27 de las negociaciones de adhesión, relativo al medioambiente y el cambio climático.