Las imágenes son espectaculares y al mismo tiempo terroríficas. Este miércoles se hundió la cúpula gigante de la Gran Mezquita de Yakarta a consecuencia de un incendio que quemó durante horas en su interior. El hecho que el incendio hiciera rato que quemaba posibilitó la evacuación de toda la gente que había en el interior y, por lo tanto, el derrumbe no se ha cobrado ninguna víctima. La mezquita estaba en medio de unas obras cuando se ha declarado el incendio, según la policía. El recinto religioso es la mezquita más grande del sureste asiático y la sexta del mundo.

Al menos 10 camiones de bomberos fueron enviados inmediatamente al lugar|sitio, según reportó la CNN Indonesia, pero no pudieron evitar el desastre. Mientras tanto, la policía local, que confirmó que no hubo heridos en el incidente, investiga la causa e interrogó a cuatro trabajadores de la empresa encargada de las reformas que se estaban haciendo al templo religioso. Las primeras hipótesis indican que fue una negligencia por parte de un grupo de trabajadores que se encontraban soldando una estructura muy cerca de material inflamable. La mezquita no era sólo un edificio religioso; también había instalaciones educativas, comerciales y de investigación, según la agencia de noticias rusa RT.

Avalancha en una campo de fútbol

Indonesia ya fue noticia el pasado 1 de octubre por una tragedia donde murieron más de 130 personas a causa de una avalancha humano en un estadio de fútbol. Precisamente este martes, el presidente de Indonesia, Joko Widodo, anunció que el estadio de Kanjuruhan, en la isla de Java y escenario de una de las peores tragedias de la historia del fútbol mundial, será derribado y posteriormente reconstruido de acuerdo con las normativas de la FIFA. "El estadio Kanjuruhan en (la ciudad de) Malang... lo demoleremos y reconstruiremos de acuerdo con los estándares de la FIFA como un ejemplo de un estadio modelo con buenas instalaciones, garantizando la seguridad de los espectadores y jugadores," señaló el mandatario en declaraciones a los periodistas.

El anuncio se produce poco después de que Widodo mantuviera una reunión con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en que los dos se comprometieron a mejorar la seguridad en los estadios del país, después de la muerte de más de 130 personas durante una estampida, según explicaron posteriormente en una rueda de prensa. El 1 de octubre pasado, más de 130 personas y 460 más resultaron heridas después de una estampida mortal que tuvo como principal desencadenante el lanzamiento por la Policía de gases lacrimógenos -una medida de control de multitudes prohibida por la FIFA-, de acuerdo con las conclusiones de un informe publicado la semana pasada por una comisión especial creada para investigar el incidente. La tragedia, una de las más mortales de la historia del fútbol, también llevó a la formación de un grupo de trabajo conjunto entre el Gobierno indonesio y la FIFA para mejorar las medidas de seguridad durante los partidos, en momentos en que el país asiático se prepara para albergar la Copa Mundial sub-20 el próximo año.