Donald Trump ha enviado el enésimo ultimátum a Irán para llegar a un acuerdo con el fin de reabrir el estrecho de Ormuz. El presidente de Estados Unidos ha publicado un mensaje en la red Truth Social, en el que recuerda al régimen de los ayatolás que le quedan 48 horas para hacer efectivo este acuerdo antes de que "todo el infierno reine sobre ellos", dice. El pasado 26 de marzo, el mandatario alargó diez días más su ultimátum hasta este lunes 6 de abril a las 20 h (hora de Washington). En caso de que la República Islámica no haga caso de las indicaciones de Trump, el ejército estadounidense destruirá las centrales eléctricas iraníes, tal como aseguró.
El retraso del ultimátum de Trump hasta diez días más llegaba en aquel momento en medio deun acercamiento de posturas entre los dos países, según la Casa Blanca, aunque desde Teherán lo negaban. Una semana después de aquel mensaje de Trump, las negociaciones continúan estancadas y no parece que Irán acabe aceptando la propuesta estadounidense para reabrir el estrecho de Ormuz, por donde pasa la quinta parte del petróleo mundial. Esta es, hasta ahora, una de las consecuencias más desestabilizadoras derivadas de la guerra en Oriente Medio: el precio del barril de petróleo Brent ha aumentado a más de 100 dólares en las últimas semanas y la inflación desde entonces es del 2,5%.
Las prórrogas de Trump para llegar a un acuerdo con Irán
A pesar de la contundencia del mensaje de Trump, este no descartó volver a extender el plazo cuando fue preguntado por los periodistas en el momento del anuncio de los diez días de más. De hecho, aquella no era la primera prórroga del presidente, ya que días antes ya había alargado el plazo para llegar a un acuerdo. Además, el mensaje de este sábado llega un día después de que el presidente estadounidense afirmara que "con un poco más de tiempo, podríamos abrir fácilmente el estrecho de Ormuz". Mientras tanto, continúan los bombardeos en Oriente Medio, donde ya hace treinta y seis días desde que comenzó una guerra que aún se podría extender "algunas semanas más", según afirmó el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio. Y, con todo, la realidad es que, más de un mes después del inicio del conflicto, la superioridad militar norteamericana no se está traduciendo en una victoria clara y la estrategia de Washington pone en evidencia que las pequeñas victorias —como los ataques en infraestructuras clave— no les exime de asumir un coste que muchos ciudadanos estadounidenses no están dispuestos a pagar.