Estados Unidos han puesto en marcha este lunes a las 16:00 horas (hora catalana) el bloqueo naval de todo el tráfico marítimo que intente entrar o salir de los puertos de Irán. La medida, anunciada por el Mando Central de las Fuerzas Armadas (Centcom), se aplicará de manera “imparcial” a todos los barcos, independientemente de su origen. Según han precisado fuentes militares norteamericanas, el dispositivo no afectará la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz para los barcos que no se dirijan a puertos iraníes. Sin embargo, se ha recomendado a los marinos comerciales que sigan los avisos a navegantes y contacten con las fuerzas navales de EE. UU. a través del canal 16 cuando operen en la zona. “Con efecto inmediato, la armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, empezará a bloquear a todos los barcos que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, confirmó Donald Trump en Truth Social.

En una nueva publicación, Trump ha elevado aún más el tono y ha lanzado una advertencia directa a Teherán: “La marina de Irán está en el fondo del mar, completamente obliterada - 158 barcos. Lo que no hemos golpeado son el pequeño número de lo que llaman ‘barcos de ataque rápido’, porque no los considerábamos una gran amenaza. Advertencia: si alguno de estos barcos se acerca a nuestro bloqueo, será inmediatamente eliminado, utilizando el mismo sistema que usamos contra los narcotraficantes en embarcaciones en el mar. Es rápido y brutal. ¡El 98,2% de las drogas que entran a Estados Unidos por océano o mar han sido detenidas! Gracias por su atención sobre este asunto”.

La decisión estadounidense se produce después del fracaso de las negociaciones con Irán en Pakistán, especialmente por el desacuerdo sobre el programa nuclear iraní. Washington acusa a Teherán de mantener sus “ambiciones nucleares”, mientras que el régimen iraní ha justificado las restricciones a la navegación por motivos de seguridad, alegando la presencia de minas en la zona.

El estrecho de Ormuz es una vía clave para la economía mundial, ya que por este paso marítimo circula aproximadamente una quinta parte del petróleo global. Irán había mantenido limitada la navegación como respuesta a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel iniciada el 28 de febrero. Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria ha advertido que cualquier barco militar que se acerque al estrecho viola el alto el fuego vigente. Mientras tanto, en Washington se debate la posibilidad de reanudar los bombardeos, aunque fuentes de la Casa Blanca apuntan que serían ataques “limitados” y con el objetivo de presionar para reactivar las negociaciones.