Donald Trump da su brazo a torcer: tras hablar por teléfono con las autoridades de Minnesota, su Administración ha rebajado este lunes el tono y ha reducido el número de agentes antiinmigración sobre el terreno en la ciudad Minneapolis, para tratar de desescalar la tensión acumulada en la ciudad tras el asesinato de dos manifestantes por parte de las autoridades. Asimismo, el presidente ha relevado al hasta ahora dirigente del operativo del ICE en la ciudad, Greg Bovino, que será sustituido por un hombre de mayor rango más cercano a Trump: el zar de la frontera Tom Homan.

Las concesiones de Trump se producen tras haber mantenido el presidente conversaciones telefónicas con el gobernador del estado, Tim Walz, y con el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, ambos demócratas. Trump ha afirmado estar “en la misma sintonía” que Walz, pese a las habituales descalificaciones que vierte contra el que fue candidato a vicepresidente de Kamala Harris en 2024. Según ha explicado Walz, Trump se ha comprometido a estudiar una reducción del número de agentes federales en el estado y a mejorar la coordinación en operativos dirigidos contra migrantes indocumentados buscados por delitos violentos. El gobernador ha reiterado además la necesidad de que haya investigaciones “imparciales” sobre los tiroteos.

Por su parte, el mandatario republicano ha afirmado que ha mantenido una “muy buena llamada” con Frey y que hay “mucho progreso” para rebajar la tensión en la ciudad. Tom Homan y el alcalde de Minneapolis se reunirán este martes para abordar la situación. Por su parte, el alcalde Frey ha asegurado tras la conversación con Trump que "el presidente ha coincidido en que la situación actual no puede continuar". Así, ha sido el encargado de anunciar que algunos agentes del ICE comenzarán a abandonar Minneapolis este mismo martes y ha añadido que presionará para que "el resto de los involucrados en esta operación se vayan". Desde enero, el Gobierno Trump ha desplegado unos 3.000 agentes en la mayor ciudad de Minnesota después de que la Casa Blanca pusiera el foco en casos de malversación de fondos federales en este estado ligados a guarderías gestionadas por la comunidad somalí.

"He expresado cuánto se ha beneficiado Minneapolis de nuestras comunidades inmigrantes y he sido claro en que mi principal petición es que la Operación Metro Surge [nombre del despliegue del ICE en la ciudad] debe terminar", ha escrito Frey en X. "Minneapolis seguirá cooperando con las autoridades estatales y federales en investigaciones penales reales, pero no participaremos en arrestos inconstitucionales de nuestros vecinos ni aplicaremos la ley federal de inmigración", ha explicado el regidor, que añade que "los delincuentes violentos deben rendir cuentas por los delitos que cometen, no por su origen".

Diversos medios americanos han avanzado que el envío del zar de la frontera Tom Homan a la ciudad va de la mano de la retirada de Greg Bovino, oficial de la Patrulla Fronteriza que ha encabezado la gran operación en Minneapolis hasta ahora, y también de algunos funcionarios cercanos a él. Con su actitud combativa y vestimenta militar, Bovino ha sido el duro rostro de las campañas migratorias más agresivas. Bovino ha dirigido desde principio de mes el gran despliegue en la mayor ciudad de Minnesota, donde han muerto dos ciudadanos estadounidenses en menos de tres semanas a manos de sus agentes. Bovino ha aparecido ante la prensa defendiendo siempre la actuación de sus agentes, asegurando que en ambas muertes actuaron "en defensa propia", e incluso llegó a catalogar de héroe al oficial cuyos disparos causaron la muerte de Renée Good el 7 de enero.

La Casa Blanca rebaja el tono y admite la “tragedia” de Alex Pretti

Estos gestos de Trump se producen tras el asesinato a disparos de Alex Pretti, de 37 años, por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza en Minneapolis, el epicentro de redadas migratorias del ICE durante las últimas semanas. Tras lo ocurrido, que se suma a la muerte a tiros de Renée Good a principios de mes y a muchos otros altercados sin víctimas mortales, la ciudad ha estallado en protestas en contra de esos operativos. Incluso senadores republicanos han reclamado en las últimas horas la apertura de una investigación para esclarecer la actuación de los agentes y evitar el descrédito del Departamento de Seguridad Nacional. Hasta el gobernador de Texas, Greg Abbott, referente del ala conservadora por su política migratoria de línea dura, sugirió que la Casa Blanca debe “reajustar” las redadas.

En otra señal del cambio de tono, la Casa Blanca ha calificado por primera vez de “tragedia” la muerte de Pretti, aunque responsabiliza a las autoridades demócratas del estado de agitar las calles. El Ejecutivo ha evitado, no obstante, repetir las acusaciones vertidas durante el fin de semana por miembros de la Administración, que calificaron a la víctima de “terrorista” y aseguraron que intentó usar un arma contra los agentes federales. Los videos difundidos muestran a Pretti protegiendo a dos mujeres durante el operativo, antes de ser reducido por los agentes, desarmado y disparado por la espalda cuando se encontraba en el suelo sometido. La influyente Asociación Nacional del Rifle ha criticado al gobierno de Trump por haber cuestionado que Pretti tuviera un arma, a lo que el presidente ha salido a replicar que es el "mayor defensor" de la Segunda Enmienda.