Donald Trump ha asegurado que China se ha comprometido a no enviar ayuda militar a Irán en el marco de la guerra en Oriente Medio. En uno de los fragmentos de una entrevista con Sean Hannity para Fox News el presidente de Estados Unidos ha explicado que su homólogo chino, Xi Jinping, le ha trasladado que Pekín no tiene intención de suministrar ayuda militar a Teherán, una afirmación que el republicano ha calificado de "importante". Sin embargo, Trump también ha remarcado que China continuará comprando petróleo iraní y que Xi ha expresado su interés para que se reanude el tráfico en el estrecho de Ormuz, sin interferencias. "Xi me ha dicho que no les dará equipamiento militar", ha afirmado el líder de la Casa Blanca, antes de añadir que el mandatario chino "compra mucho petróleo allí" y que "le gustaría ver el estrecho de Ormuz abierto".ç

Precisamente por los intereses de China respecto a Ormuz, Trump ha revelado que Xi incluso se ha ofrecido a ayudar a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, en un momento en que Estados Unidos e Irán siguen sin cerrar un acuerdo para poner fin a la guerra. En la entrevista, Trump ha asegurado que al dirigente chino "le gustaría ver un acuerdo" y que le ha trasladado directamente su disposición a intervenir si podía ser útil. "Dijo: 'me gustaría ser de ayuda'", ha relatado el presidente estadounidense. Trump también ha destacado que la dependencia china del petróleo iraní explica este interés de Pekín por mantener abierta la principal ruta energética del Golfo. "Cualquiera que compre tanto petróleo evidentemente tiene algún tipo de relación con ellos", ha afirmado.

La reunión entre Trump y Xi llegaba en un momento en que Washington esperaba que Pekín presionara a Irán para que aceptara un acuerdo de paz y reabriera completamente el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo que ha quedado prácticamente bloqueada durante la guerra. Según la versión oficial estadounidense, China coincide en que el estrecho "debe permanecer abierto" y rechaza tanto la militarización de la zona como la imposición de peajes al paso marítimo, una posición alineada con las declaraciones que Pekín ya había expresado en otras ocasiones. Sin embargo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha querido rebajar el papel chino y ha asegurado en una entrevista con NBC News que Washington "no necesita su ayuda".