La obsesión de Donald Trump con el narcotráfico no se detiene y este viernes ha anunciado que su país está a punto de iniciar ataques "por tierra" contra los cárteles que, a su parecer, "están dirigiendo México". "Empezaremos a atacar por tierra a los cárteles", ha asegurado el presidente de los Estados Unidos en una entrevista con la cadena Fox News. Su ofensiva  contra el narcotráfico sigue después de la operación militar relámpago que, el pasado sábado, permitió capturar en Venezuela al presidente Nicolás Maduro y llevarlo ante un tribunal federal en Nueva York para juzgarlo por "narcoterrorismo".

“Los cárteles están dirigiendo México. Es muy, muy triste ver y darse cuenta de lo que ha pasado en este país. Pero los cárteles lo están dirigiendo y están matando entre 250.000 y 300.000 personas en nuestro país cada año”, ha afirmado Donald Trump. Desde el inicio de su segundo mandato, el presidente estadounidense ha dejado claro que combatirá con mano dura el tráfico de estupefacientes, especialmente el de fentanilo procedente de México, y se ha ofrecido a enviar el ejército estadounidense para atacar el narcotráfico. Un ofrecimiento que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha rechazado en diversas ocasiones, argumentando que México es un país soberano y que su gobierno apuesta por una solución pacífica a esta lacra.

Como es habitual, Donald Trump no ha ofrecido muchas explicaciones sobre estos ataques, ni sobre dónde se producirán ni sobre su alcance. Inicialmente, se refería al narcotráfico, pero en un momento de la entrevista se ha referido a México, de modo que no ha quedado claro si se refería a nuevas operaciones en territorio venezolano o a otras intervenciones militares en suelo mexicano. “En cuanto a los cárteles, estos controlan México”, ha añadido sin aclarar si esto implica que contemple ataques en suelo mexicano.

Operación Lanza del Sur

Estados Unidos puso en marcha el verano pasado la operación Lanza del Sur y ha trasladado un numeroso contingente militar a tocar de las costas de Venezuela, con más de 14.000 soldados y una flota de buques de guerra, el mayor despliegue en la región en décadas. Desde el mes de septiembre han bombardeado cerca de una treintena de embarcaciones, supuestas narcolanchas, que surcaban aguas del mar Caribe y del océano Pacífico transportando presuntamente cargamentos de droga. En estas operaciones, ejecutadas sin orden judicial ni mandato del Congreso, han muerto más de 110 personas.