El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este viernes que "quizás tendremos una toma del poder amistosa y controlada en Cuba" ante los periodistas en la Casa Blanca, momentos antes de embarcarse en dirección Texas. Las palabras del mandatario estadounidense contra Cuba, a la cual se ha referido como una "nación en quiebra" de la que ha oído hablar desde que es niño y que "necesita" su ayuda, llegan en medio de la escalada de tensión entre Washington y La Habana. El miércoles, la Guardia fronteriza del estado caribeño abrió fuego contra una embarcación con bandera estadounidense que entró en sus aguas territoriales y mató a cuatro de sus tripulantes. Por su parte, Trump ha situado a Cuba entre sus principales objetivos después del bombardeo en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro a principios de año.

"Ellos no tienen nada ahora, pero están hablando con nosotros y quizás podemos hacer una toma amistosa de Cuba", ha declarado a la prensa ante la Casa Blanca. Frente a los periodistas el magnate republicano ha afirmado que Cuba, "por decirlo suavemente, es una nación fallida. Llevo sintiendo sobre Cuba, lo he dicho antes, desde que era un niño pequeño he oído sobre Cuba, y todo el mundo la quería cambiar. Puedo ver esto pasar, y Marco Rubio (el secretario de Estado) está negociando al respecto a un nivel muy alto, y no tienen diner, no tienen petròleo, no tienen comida, ahora és na nación en problemas y quieren nuestra ayuda", aseguró Trump. El presidente estadounidense ha afirmado que hay contactos al máximo nivel indicando que "el gobierno de Cuba está hablando con nosotros. Están en un gran peligro. No tienen dinero, no tienen nada ahora, pero están hablando con nosotros... Podríamos acabar teniendo una toma de control amistosa de Cuba".

Los cubanos están "muy contentos"

Trump ha insistido en la idea de que se daría después de muchos años de crisis en el país y en la que hay muchos cubanos que viven en Estados Unidos que querrían volver a Cuba y que están "muy contentos" con lo que está pasando. El presidente ha asegurado que Cuba está en "serios problemas" y que Estados Unidos podría hacer algo "muy positivo" para los ciudadanos cubanos en el exilio y los que todavía residen en el país. En enero, tras el ataque contra Venezuela en el que fue capturado Nicolás Maduro, aliado de La Habana, Cuba perdió acceso al petróleo venezolano y Trump ordenó la imposición de aranceles para los países que suministren crudo a la isla, agravando la peor crisis económica y social que vive el país desde 1959. Sin embargo, el pasado miércoles el gobierno de Estados Unidos relajó el bloqueo petrolero impuesto a Cuba y autorizó la reexportación de crudo venezolano a la isla, con ciertas restricciones y a través del sector privado.