El Tribunal de Apelación de París ha rebajado la pena de Marine Le Pen, de los cinco años de inhabilitación en primera instancia a solo quince meses —45 meses con 30 de suspensión, salvo que hubiera reincidencia—. Con esta decisión, la líder de la Agrupación Nacional podrá presentarse a las elecciones de 2027 con brazalete electrónico, ya que también deberá cumplir un año de prisión en arresto domiciliario —tres años con dos de suspensión—. Más de lo mismo en el caso del número tres del partido ultra, Louis Aliot, que podrá continuar como alcalde de Perpinyà después de haber sido condenado a un año de prisión suspendida, a dos de inhabilitación suspendidos y a una multa de 5.000 euros.
La decisión de este martes es clave de cara a las elecciones francesas de 2027, en tanto que Le Pen es la favorita en los sondeos. Después de llegar a la segunda vuelta de las presidenciales de 2017 y de 2022 ante Emmanuel Macron, la líder de la extrema derecha francesa llega al final de una década de macronismo en la posición más favorable de su trayectoria política. Ahora bien, Le Pen había advertido que no haría campaña si la condena de inhabilitación quedaba confirmada o si quedaba bajo control electrónico. Todavía está sobre la mesa la candidatura del presidente de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella, también favorito en los sondeos. Bardella había dicho que la formación "ha anticipado los diferentes escenarios" y que él estaba "preparado para asumir las consecuencias" de la decisión adoptada por el Tribunal de Apelación de París.
El caso de los asistentes parlamentarios
Los magistrados debían decidir si confirmaban la condena impuesta en primera instancia por malversación de fondos públicos en el denominado caso de los asistentes parlamentarios del antiguo Frente Nacional, la actual Agrupación Nacional. En marzo de 2025, el Tribunal Penal de París declaró culpables a 25 acusados de haber participado en un sistema organizado para desviar fondos del Parlament Europeu destinados a asistentes parlamentarios hacia personas que, realmente, tenían funciones en el partido entre 2004 y 2016, y calculó que el perjuicio económico fue de 3,2 millones de euros —una vez descontadas las cantidades ya reembolsadas—. Le Pen fue condenada a cuatro años de prisión —dos de ellos firmes, con posibilidad de cumplimiento con pulsera electrónica—, una multa de 100.000 euros y cinco años de inhabilitación con aplicación inmediata. Solo ella, Aliot, y el partido, con diez condenados más, recurrieron contra la sentencia. En el juicio de apelación, la líder ultraderechista volvió a rechazar la existencia de ningún "sistema" y defendió su "buena fe", mientras que la Fiscalía pidió mantener la condena.
Antes de conocerse la decisión judicial, Bardella, ha enviado un mensaje de apoyo a Le Pen y ha recordado que fue ella quien, hace catorce años, le transmitió "el gusto por el compromiso", como también el deseo de dedicar su vida a la política. El presidente de la formación ultra ha elogiado su "fortaleza", su "resiliencia" y su "convicción de que Francia merece que se luche por ella". "Nada justifica que Marine Le Pen sea excluida de la elección del pueblo francés y se le impida presentarse ante él", ha expresado Bardella, que ha concluido asegurando que su apoyo a la dirigente es "total" y que su lealtad "nunca dependerá de las circunstancias".
