La crisis de los republicanos en Estados Unidos se agudiza. Por tercer día consecutivo, los miembros de la formación en la Cámara de Representantes siguen divididos y no se ponen de acuerdo a la hora de escoger quien tiene que ser el nuevo presidente del hemiciclo, a pesar de disponer de mayoría absoluta. El principal favorito, Kevin McCarthy, ha perdido este jueves la séptima, octava y novena votación para ser el nuevo líder del Congreso. El republicano ha aglutinado 201 apoyos, mientras que los 20 representantes díscolos del partido se mantienen firmes en su posicionamiento. La diferencia en esta jornada es que 19 de ellos han vuelto a votar al congresista Byron Donalds, mientras que Matt Gaetz se ha desmarcado del resto del grupo ultraconservador Freedom Caucus y ha dado su apoyo a Donald Trump para encabezar la Cámara de Representantes. De hecho, el reglamento estipula que los congresistas pueden votar a cualquier persona —aunque no tenga acta en el Congreso—. También tienen la opción de no votar. En la octava, tres de ellos no han votado y los otros 17 han vuelto a dar apoyo a Donalds.

En las últimas horas, McCarthy ha intensificado las negociaciones con el sector que no lo quiere de presidente del hemiciclo, pero hasta el momento están resultando infructuosas, dado que ninguno de los díscolos ha cambiado su planteamiento. Para poder ser investido como nuevo 'speaker' de la Cámara de Representantes, el californiano necesitaría, al menos, 218 votos —mayoría absoluta— de los 222 escaños que tiene el Partido Republicano. Mientras no haya nuevo presidente, en sustitución de la demócrata Nancy Pelosi, el 118.º Congreso norteamericano no se puede poner en marcha porque la figura presidencial es quien tiene la potestad de fijar la agenda del poder legislativo.

En esta séptima, octava y novena votación, nuevamente, el representante del Partido Demócrata, Hakeem Jeffries, ha conseguido más apoyos (212) que el resto de candidatos republicanos, pero también son insuficientes para poder ser elegido presidente. La parálisis, por lo tanto, se mantiene y las palabras de Donald Trump instando a los republicanos críticos a dar apoyo a Kevin McCarthy tampoco han cambiado nada. El miércoles, el exmandatario norteamericano expresaba a través de la red social Truth Social que esperaba que sus compañeros de filas no convirtieran la victoria en las elecciones del pasado noviembre "en una derrota gigante y vergonzosa". Paralelamente, Trump subrayó que McCarthy "podría hacer un gran trabajo" al frente de la Cámara de Representantes.

Las otras seis votaciones en las que McCarthy ha fracasado

El martes, Kevin McCarthy entraba en la sesión inaugural de la Cámara de Representantes anticipando sus temores a los medios de comunicación, algo que pocos minutos después se confirmaría: que no había reunido suficientes apoyos para ser investido nuevo presidente de la 'House'. En las dos primeras votaciones, el congresista de California alcanzó los 203 votos favorables a su candidatura, mientras que 19 republicanos marcaron distancias con él y 10 de estos se posicionaron con el congresista Andy Biggs. Los 9 restantes no votaron a nadie. En la segunda, los 19 se unieron y dieron apoyo a Jim Jordan. En la tercera, Jordan llegó a los 20 votos porque uno de los representantes que había dado apoyo a Kevin McCarthy cambió de planteamiento. La sesión se aplazó y, al día siguiente, se celebraron tres nuevas votaciones con el mismo resultado: sigue sin haber presidente. En esta ocasión, los 20 republicanos díscolos se alinearon con Byron Donalds, que es el miembro que curiosamente cambió de posición en la tercera votación del martes. Esta situación no se vivía en el Congreso desde hace justo un siglo. El año 1923, se tuvieron que celebrar 9 votaciones para tener nuevo líder en la Cámara. El récord se alcanzó, sin embargo, en el año 1855, cuando se tuvo que votar hasta 133 veces para desbloquear el legislativo norteamericano.