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La toma de posesión de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia dejó este viernes una de las imágenes más distendidas antes de la ceremonia. Felipe VI y el presidente argentino, Javier Milei, se encontraron en Cali y exhibieron una sintonía evidente. En las imágenes difundidas por la Presidencia argentina, el rey entra en la sala disculpándose por el retraso: "¡Somos los culpables de la espera!". Milei responde entre risas y se acerca efusivamente a saludarlo: "¡Majestad! ¡Por favor, qué placer verlo, qué gusto verlo!". En el encuentro también estaban Karina Milei y el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Una investidura inédita en Cali

El cordial encuentro precedió a una ceremonia también poco habitual. De la Espriella, de 48 años, se convirtió en el primer presidente colombiano que jura el cargo fuera de Bogotá, en un auditorio universitario de Cali. Ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, prometió "cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia" antes de recibir la banda presidencial. Poco antes había proclamado ante los periodistas: "¡Es un gran día para la democracia. Colombia se ha salvado!".

La investidura reunió a delegaciones y dirigentes internacionales, entre ellos Felipe VI y Milei. Antes del acto, De la Espriella también mantuvo encuentros con ambos, así como con el presidente chileno, José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa y la delegación de Estados Unidos. El rey español, acompañado de Albares, se reunió con el nuevo mandatario para escenificar la relación de "amistad y fraternidad" entre España y Colombia.

El primer discurso, ante los militares: "El Tigre ha llegado"

Después de jurar el cargo ante los congresistas, De la Espriella optó por pronunciar su primer gran discurso presidencial en el cantón militar Pichincha, ante decenas de uniformados. "Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la libertad y la autoridad", anunció. También prometió combatir las estructuras criminales y recuperó el sobrenombre con el que ha construido parte de su imagen política: "El Tigre ha llegado y sabrán cuán fuerte muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano".

El nuevo presidente, que inició el discurso agradeciendo a "Nuestro Señor Jesucristo" haber sostenido el país a lo largo de una historia marcada por la violencia, prometió perseguir el crimen organizado, combatir el narcotráfico y erradicar los cultivos de coca. También anunció medidas económicas, educativas y sanitarias. De la Espriella llega al poder después de derrotar a Iván Cepeda por solo 250.830 votos, menos de un punto porcentual, y abre una etapa de fuerte contraste con el gobierno de Gustavo Petro.