Las Fuerzas Armadas de Egipto han anunciado este jueves que han abatido el jefe de la organización terrorista Estado Islámico en la península del Sinaí, Abu Duaa el Ansari.
El Ansari ha muerto en una serie de bombardeos lanzados sobre la ciudad de El Arish, en el norte de la península. Además, unos 45 yihadistas más han fallecido en el mismo operativo y las fuerzas egipcias han confiscado armamento y munición, según un comunicado.
Desde la revolución egipcia de 2011, la península del Sinaí se ha transformado en un feudo de organizaciones terroristas como Wilayat Sina (Provincia de Sinaí), que tiene jurada lealtad a Estado Islámico, aprovechándose de la situación caótica que se vivió en esta parte de Egipto montañosa y desértica a raíz de la inestabilidad política en El Cairo. Provincia de Sinaí está considerado el grupo más violento que hay actualmente en la zona, y en los últimos años ha atacado puestos militares egipcios y ha intentado algunas incursiones en Israel.
Gran parte de la población del Sinaí son beduinos, y las fuerzas armadas egipcias calculan que una parte de ellos se han pasado en Estado Islámico y anteriormente a Al Qaeda.
A raíz de la conflictividad de la zona, Israel completó en 2013 la construcción de un gran muro que se extiende a lo largo de la frontera con el Sinaí egipcio. La valla está equipada con cámaras de vigilancia las 24 horas y está patrullado por múltiples fuerzas, incluyendo al Batallón Caracal, especializado en desierto y que ha vigilado la frontera con Egipto desde hace 10 años.