Hungría se encuentra en uno de los momentos más determinantes de su historia reciente. El gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán podría perder el poder después de casi 16 años. A los sondeos poco generosos con el actual primer ministro se suma un nuevo escándalo que involucra al Kremlin. Un consorcio de medios europeos ha destapado que el ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, prometió en agosto de 2024 a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, que presionaría a la Unión Europea para eliminar de la lista de sancionados a Gulbahor Ismailova, la hermana del oligarca Alixer Usmanov. El protagonista de la polémica que evidencia los lazos de Budapest con Moscú es un audio entre las dos autoridades diplomáticas. En la grabación, Lavrov dice que llama “a petición de Alixer, y solo quería recordarte que tú te estás ocupando del asunto de su hermana”. Szijjártó responde que “claro”, que se está ocupando del tema “junto con los eslovacos”, cuyo Estado también ha sido cuestionado por sus vínculos con Rusia.

“Presentaremos una propuesta a la Unión Europea para que la retiren de la lista [a Ismailova]. La presentaremos la semana que viene”, dice el responsable de la diplomacia del gobierno ultranacionalista húngaro. En este punto, Lavrov expresa su agradecimiento a Szijjártó, con quien mantiene una buena relación y a quien trata de “amigo”,  y el hombre de Orbán añade que “siempre estoy a tu servicio”. Siete meses después, Ismailova fue retirada de la lista de sanciones de la Unión Europea.

El ejecutivo de Orbán es el máximo aliado de Vladímir Putin en la Unión Europea, hasta el punto de que varios analistas lo consideran un caballo de Troya en Bruselas que vela por los intereses del Kremlin. Más allá de su veto a sanciones contra Rusia, la buena sintonía de Budapest y Moscú se hace evidente cuando toca votar cualquier medida sobre Ucrania. El último ejemplo es el bloqueo húngaro del crédito de 90.000 millones de euros para Kiev. La publicación del audio se produce una semana después de que Szijjártó reconociera que acostumbra a tener contactos directos con Lavrov, antes y después de reuniones del Consejo Europeo. “Rusia es para Hungría un importante socio, por ejemplo para el abastecimiento energético”, declaró el ministro de Exteriores.

La Comisión Europea ha calificado de “muy preocupantes” las informaciones de que Szijjártó estaría filtrando información a Rusia sobre los debates a puerta cerrada de los titulares de Exteriores. “La relación de confianza entre los Estados miembros, así como entre estos y las instituciones, es fundamental para el funcionamiento de la Unión Europea”, ha asegurado el ejecutivo comunitario. En concreto, el audio ha sido publicado por organizaciones como el portal de investigación Vsquare, FRONTSTORY, Delfi, Insider y el Centro de Investigaciones Ján Kuciak.

Derrota a la vista

Las encuestas vaticinan la primera derrota electoral de Orbán desde 2010 en las próximas elecciones, que se celebrarán el 12 de abril. La victoria del partido opositor Tisza sobre el primer ministro es cada vez más probable. La formación liderada por el conservador Péter Magyar cuenta con el apoyo del 56% de los húngaros que dicen que participarán en los comicios, frente al 37% que quieren votar al Fidesz de Orbán. El 21 Research Center, responsable de este sondeo, señala que nunca ha registrado una diferencia tan grande entre los dos partidos. Se trata de una distancia de unos 900.000 votantes en un país con poco más de 8 millones de ciudadanos con derecho a voto.

El líder del partido Tisza, Péter Magyar / Europa Press

Magyar irrumpió en la política hace poco más de dos años como un disidente del sistema de Orbán y consiguió el apoyo de los votantes críticos con el actual gobierno, desde la izquierda hasta el centroderecha. En las últimas semanas, ha centrado su campaña en la crítica de la corrupción en el ejecutivo, así como en la precaria situación del sector educativo, la sanidad y otros servicios públicos, acusando a Orbán de querer sacar al país de la Unión Europea. El primer ministro, por su parte, critica a su rival, considerándolo como un candidato del establishment de Bruselas, ya que es eurodiputado.