La policía belga sigue poniendo todos los esfuerzos a detener todos aquellos que participaron o tuvieron relación con los atentados que tuvieron lugar el martes pasado en Bruselas. Este mediodía se ha puesto en marcha una nueva operación policial en el barrio de Schaerbeek, lugar que fue escondrijo de los kamikazes que atentaron contra el aeropuerto.
Según los medios belgas, durante esta nueva operación se han oído varias explosiones, que parece que habrían sido detonadas de manera controlada, y habrían acabado con la detención de una persona. La policía ha desalojado la zona por precaución.
Según el alcalde del distrito el detenido estaría relacionado con los atentados del martes en el aeropuerto y en el metro de la capital belga. Sin embargo, algunas otras fuentes de la investigación han asegurado que la operación tendría relación con la que se llevó a cabo ayer en París, y que según las autoridades, habría desmantelado un posible nuevo atentado en la capital francesa.
Las imágenes de varios testigos difundidas a las redes sociales muestran a un hombre estirado en el suelo justo al lado de las vías del tranvía, herido a causa del diversos disparos hechos por la policía y con una mochila en la mano.
Antes de que los agentes procedieran a la detención de los sospechosos, un robot ha procedido a la desactivación del explosivo del paquete sospechoso. La identidad del detenido es todavía desconocida.
Fuentes policiales citadas por la cadena pública RTBF han explicado que el sospechoso habría sido llamado varias veces por la policía, que lo llamaban para que dejara el cargamento que llevaba con él. Al no hacer caso a las advertencias, los cuerpos de seguridad habrían procedido a "neutralizar" al individuo con varios tiros en la pierna.
Siete detenciones más
Hasta siete personas más habrían sido detenidas entre ayer a la noche y esta mañana en Bruselas, relacionados con los atentados que acabaron con la vida de hasta 31 personas e hirieron más de 300. Además, se han llevado a cabo registros en los barrios de Jette y Schaerbeek. La identidad de los detenidos todavía no se ha dado a conocer.
Fue ayer por la noche cuando se llevó a término una gran operación antiterrorista que llevó a la detención de seis personas. Tres de ellas fueron detenidas en un registro en diferentes puntos de la ciudad. Las otras tres habrían sido detenidas cuando estaban dentro de un coche muy cerca de la sede del Ministerio Público, en el centro de la ciudad. Todavía no han trascendido, sin embargo, cuáles eran los motivos de su presencia allí.
Esta mañana se habría añadido una persona más a la lista de detenciones. Lo han detenido a primera hora en el barrio de Forest de la capital belga. Durante este viernes los jueces de instrucción tendrán que decidir si emiten una orden de detención para estas personas.
De los cinco terroristas que supuestamente atentaron este martes, sólo tres habrían muerto al detonarse las bombas, y los otros dos habrían huido poco después.
Los servicios de seguridad, en cuestión
Varias negligencias en la gestión del yihadismo en Bruselas han puesto en el punto de mira la policía belga, y la incapacidad para prevenir los atentados ha provocado una fuerte crisis de gobierno. Tanto el ministro del Interior como el de Justicia presentaron la dimisión, pero el primer ministro, Charles Michel, las rechazó.
El ministro belga ha admitido hoy que hubo negligencia en la gestión del caso Ibrahim al-Bakraoui. Turquía había detenido el mes de junio pasado en al-Bakaraoui y lo habría deportado en Holanda. El primer ministro turco aseguró este miércoles que había informado a Bélgica. En aquel momento las autoridades belgas dijeron que no sabían nada, pero ahora, el ministro asume errores.
Esta, sin embargo, no es la única negligencia. Según se ha podido saber hoy la policía sabía desde el mes de diciembre dónde se escondía Abdeslam pero no lo detuvieron. Un policía local de Mechelen, conocido también con el nombre francés de Malinas, habría sospechado el piso donde podría estar escondido Abdeslam el pasado mes de diciembre. Según parece, este oficial se puso enfermo y pasó la información a un compañero. Sin embargo, la información no llegó nunca a la célula antiterrorista de la policía nacional. El piso donde se sospechaba que estaba Abdeslam es donde finalmente fue detenido el terrorista.
Todos estos hechos crean serias dudas sobre la eficacia de sus servicios de seguridad, pero además, también han puesto de manifiesto la falta de coordinación entre los países europeos. Por este motivo los ministro del Interior de los 28 se reunieron ayer de urgencia para acordar nuevas medidas contra el yihadismo. A grandes rasgos, decidieron mejorar el intercambio de información entre países y poner más controles tanto en las redes como en las fronteras.