Los republicanos conservan el control de ambas cámaras del Congreso de EEUU en los comicios legislativos celebrados el martes paralelamente a las elecciones presidenciales, según las proyecciones de los principales medios estadounidenses. Trump afrontará un Senado republicano pero escéptico con él.
Los conservadores dominarán el Legislativo estadounidense al menos los próximos dos años, lo que le permitirá al republicano Donald Trump un cómodo mandato en la Casa Blanca.
En la Cámara Baja, el senador estatal de Nueva York Adriano Espaillat será el primer dominicano en sentarse en el Congreso de Estados Unidos, tras imponerse en los comicios a su rival republicano, Tony Evans, en el distrito 13 de Nueva York.
Asimismo, los demócratas recuperaron un par de asientos en la Cámara de Representantes en algunos distritos de Florida, con la victoria del puertorriqueño Darren Soto y la de Stephanie Murphy frente al republicano John Mica.
El presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, conservó su escaño con facilidad en Wisconsin, aunque su continuidad como líder de los republicanos en la Cámara de Representantes está por ver ante la sorpresiva victoria del magnate neoyorquino.
En cualquier caso, los resultados legislativos de los comicios también evidencian una división dentro del seno del Partido Republicano, ya que existe una fuerte presencia de un área ultraconsevardora que polarizará las decisiones de la propia bancada conservadora.
Según los últimos datos de escrutinio, la Cámara de Representantes queda dominada por los republicanos, con 238 diputados, muy por encima de los representantes demócratas, 191. En esta cámara, el Partido Republicano supera la mayoría absoluta de 218 diputados con creces.
Resultados provisionales: algunos de los distritos aún tienen un porcentaje de escrutinio bajo.