Andrew Mountbatten Windsor vivió el peor aniversario de su vida. El día que cumplía 66 años, sufrió la vergüenza de ser detenido "bajo sospecha de mala conducta en un cargo público", en el marco del caso del pederasta Jeffrey Epstein. Aunque el expríncipe, hermano pequeño del rey Carlos III, exduque de York, octavo en la línea de sucesión al trono, y el hijo favorito de la reina Isabel II, ha sido liberado después de estar cerca de 12 horas retenido bajo investigación, la noticia de su detención ha dejado en shock al Reino Unido y ha generado una cobertura masiva a escala global. El escándalo ha ocupado horas de televisión, titulares en las portadas de los diarios de todo el mundo, y en las redes sociales ha generado miles de comentarios, coincidiendo en el hecho histórico del “primer arresto real en la era moderna” desde Carlos I en 1647, como ha definido la BBC, o la “peor crisis constitucional en un siglo”, como escribe The Times, considerado el diario más prestigioso del Reino Unido. El caso irá para largo. La policía británica sigue buscando pruebas y este viernes han iniciado un nuevo registro en la Royal Lodge, la antigua residencia del expríncipe —de 30 habitaciones— en Windsor Great Park, antes de mudarse a Sandringham, una casa de campo que también pertenece a la familia real y que se encuentra en Norfolk, donde fue detenido el jueves.
“Los acontecimientos del jueves representan una crisis mucho mayor para la familia real que la abdicación de 1936”. El Instrumento de Abdicación firmado por Eduardo VIII en diciembre de ese año se exhibe en la exposición "Cartas de amor" en los Archivos Nacionales de Kew, como ejemplo del amor de Eduardo por su futura esposa, Wallis Simpson, la divorciada estadounidense por la que renunció al trono”, afirma el artículo de The Times, considerado un “diario de registro” por su influencia histórica en la política y en la opinión pública desde 1785. Kate Mansey, editora asistente del rotativo, escribe que Carlos III, que “debe estar devastado por esta desgracia mientras aún lucha contra el cáncer”, debe enfrentarse a esta grave crisis que ha puesto a la monarquía en el punto de mira. “El rey debe lidiar con una amenaza mucho mayor que la de cualquiera de sus antepasados recientes, y su hermano continúa siendo el octavo en la línea de sucesión al trono”, afirma el rotativo, que incluso se alegra de que la difunta reina “no esté aquí para presenciar esto”, en referencia a la primera vez que un miembro de la familia real es detenido en casi 380 años, después de que en 1647, Carlos I fuera encarcelado y puesto bajo arresto domiciliario en el Palacio de Hampton Court, en el contexto de la Primera Guerra Civil Inglesa.
Una foto de Reuters que ya es icónica
A Andrew Mountbatten Windsor lo detuvieron sin que su poder y posición pudieran impedirlo. No se avisó al rey ni al palacio de Buckingham antes de que las patrullas llegaran a Norfolk para detener a Andrés, asegura el rotativo, y ya bajo custodia, al expríncipe se le tomaron las huellas dactilares y se le leyeron sus derechos legales como a cualquier otro sospechoso de un delito. Cuando fue puesto en libertad, sin haber sido acusado de ningún delito, Reuters captó una fotografía que ha dado la vuelta al mundo a través de los medios y las redes sociales, y que se convertirá en icónica, donde lo muestran angustiado, desplomado en la parte trasera de un Range Rover, los ojos rojos y una expresión de incredulidad. Reuters, incluso, explica en las redes sociales cómo capturó la fotografía al salir de la comisaría.
Trump cree que es “muy malo” para la familia real
¿Qué daño podría causar el arresto de Andrés a la familia real?, se pregunta la BBC. Una cuestión que está en el aire y que ha respondido el mismo Donald Trump, que a bordo del Air Force One aseguró que la noticia “es una pena. Es muy triste. Creo que es muy malo para la familia real. Es muy, muy triste”. El presidente de EE. UU. elogió al rey Carlos III, al que calificó de “un hombre fantástico”, y ha asegurado que visitará pronto Estados Unidos.
En el Reino Unido también hay un debate en torno a los daños que puede causar en la familia real este escándalo. Los partidarios destacan la celeridad con la que actuó Carlos III, las acciones que ha tomado hasta ahora con su hermano, como despojarlo de todos los títulos y de su residencia, y destacando que el rey ha dejado de lado cualquier lealtad familiar, poniéndose del lado de las autoridades y confiando en que la justicia, “con apoyo y cooperación incondicional”, siga “un proceso completo, justo y adecuado”. Jonathan Dimbleby, biógrafo y amigo del Rey, trazó el jueves una línea de seguridad entre la familia real y la monarquía en el programa World at One de la BBC. "No creo que perjudique a la monarquía", dijo sobre la detención. "Creo que debemos separar la noción de familia de la institución monárquica”. En cambio, otros como Peter Hunt, excorresponsal de la BBC para la realeza, creen que “la detención del octavo en la línea de sucesión al trono es trascendental. Los miembros de la realeza se encuentran ahora en aguas desconocidas y no están bien preparados para navegar por ellas. Tendrán que responder preguntas sobre Andrew Mountbatten-Windsor y rendir cuentas, algo que, hasta ahora, les ha sido ajeno. Incluso hay quien especula con un futuro exilio voluntario o forzado del país para proteger a la corona, dada la crisis de popularidad (un 64% el pasado enero).
Críticas por quedar impune de los abusos sexuales
El motivo por el cual fue detenido Andrés, la “sospecha de mala conducta en un cargo público”, por supuestamente haber compartido información confidencial con Jeffrey Epstein después de algunos viajes oficiales mientras era enviado comercial del Reino Unido, también ha sido criticado como insuficiente ante las conocidas acusaciones de abusos sexuales. Algunos medios y analistas cuestionan por qué no se le acusa directamente de tráfico sexual o de abuso, dada la revelación de que Epstein habría trasladado a una mujer al Reino Unido para un encuentro con él en 2010, así como su acuerdo extrajudicial de 12 a 16 millones de euros con Virginia Giuffre en 2022. Giuffre, la principal acusadora del expríncipe Andrés por abuso sexual cuando era menor, murió el 25 de abril de 2025 por suicidio en su granja de Neergabby (Australia Occidental) cuando tenía 41 años. Su familia atribuyó el suicidio al “sufrimiento insoportable” acumulado por los abusos de Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell y el príncipe Andrés, a pesar de su activismo con Victims Refuse Silence.
Después de la detención de Andrés, la familia de Giuffre opinó, a través de un comunicado, que "por fin, hoy nuestros corazones rotos se han alegrado con la noticia de que nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza. En nombre de nuestra hermana, expresamos nuestro agradecimiento a la policía de Thames Valley del Reino Unido por su investigación y la detención de Andrew Mountbatten-Windsor. Él nunca fue un príncipe. Para todos los supervivientes, Virginia lo hizo por vosotros".
