El comandante general de la Patrulla Fronteriza Gregory Bovino se ha convertido en el rostro de las intensas redadas contra inmigrantes que ha impulsado la administración de Donald Trump por todo Estados Unidos. También de la dura represión que las autoridades han ejercido contra los manifestantes que han salido a las calles para protestar por la muerte de dos civiles a manos de los agentes federales durante las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE. UU. (ICE) en Minneapolis, la principal ciudad del estado de Minnesota, al norte del país. Bovino, a cargo de la operación en Minneapolis, ha sido el brazo ejecutor de la represión implacable y se ha dado a conocer por su particular sentido de la estética: un corte de pelo al ras y una chaqueta de botones larga de color verde militar por los que ha sido comparado con la apariencia de la Wehrmacht alemana en la II Guerra Mundial.
Bovino ha dirigido desde principio de mes el gran despliegue en la mayor ciudad de Minnesota, donde han muerto dos ciudadanos estadounidenses en menos de tres semanas a manos de sus agentes. A principios de enero fue Renée Good, una mujer de nacionalidad estadounidense de 37 años a la que un agente del ICE mató de tres disparos mientras intentaba zafarse del acoso de los agentes en su coche. Esta semana fue Alex Pretti, un enfermero también de 37 años que, en el contexto de una manifestación, fue rociado con gas pimienta, reducido y abatido a tiros en el suelo por agentes de la Patrulla Fronteriza. Bovino ha defendido ante los medios que sus agentes actuaron en ambos casos “en defensa propia” e incluso llegó a catalogar de héroe al oficial que mató a Good.
Policía con una larga trayectoria proveniente de una familia de inmigrantes
Greg Bovino, de 55 años, nació en 1970 en Carolina del Norte en el seno de una familia italo-estadounidense. Sus bisabuelos llegaron a Estados Unidos a principios del siglo XX. El oficial, al que la Casa Blanca llama desde hace tiempo “comandante”, formó parte del equipo de lucha libre en la secundaria y al terminar la universidad entró en el Departamento de Policía de Boone, la localidad donde creció. En 1996, ingresó en la Patrulla Fronteriza, donde fue asignado al sector central de California. En torno a 2020 comenzó a ser nombrado jefe de sector en distintas zonas del país.
Miles de detenidos en Los Ángeles, Chicago y Minneapolis
Bovino no era conocido por el gran público estadounidense hasta que Trump ordenó desplegar a la Patrulla Fronteriza en ciudades gobernadas por demócratas para detener de forma masiva a inmigrantes en situación irregular y este se convirtió en su brazo ejecutor. La primera gran puesta en escena del "comandante" fue en Los Ángeles en junio de 2025, en un operativo que terminó con el arresto de más de 1.618 personas y masivas jornadas de protestas ciudadanas. La contundente estrategia liderada por el oficial incluyó arrestos en escuelas, domicilios, supermercados, edificios judiciales o carreteras. Unas operaciones marcadas por la presencia de agentes enmascarados y armados de distintos cuerpos por toda la ciudad. Posteriormente, Bovino dirigió una serie de operativos en Chicago bajo las mismas tácticas, lo que supuso la detención de unas 3.200 personas en otoño de 2025.
Una figura controvertida apartada por Trump para rebajar la tensión
Sus medios y su puesta en escena han generado un creciente rechazo y debate público en Estados Unidos, donde ya se le compara con el implacable y cómico coronel que interpreta Sean Penn en la película Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson, 2025), film multipremiado que aborda precisamente las redadas contra inmigrantes en el país. Durante las últimas semanas, se han viralizado vídeos de Bovino dirigiendo el lanzamiento de gases lacrimógenos contra ciudadanos o siendo confrontado por habitantes de Minneapolis que se lo encuentran en estaciones de servicio o patrullando en vecindarios. Convertido en símbolo reconocido de las redadas y la represión contra manifestantes, Trump ha decidido apartar a Greg Bovino y situar al frente de la operativa de Minneapolis a su zar de la frontera, Tom Homan. Este ha sido enviado para encabezar el diálogo con las autoridades demócratas del estado norteño y rebajar la tensión que ha estallado en la ciudad.
